Ciencia, educación y ambiente

Ciudades habitables

El cambio de percepción que en últimas fechas hemos vivido, con relación a la importancia e impacto que tiene el medio ambiente en nuestra vida, está modificando nuestra cotidiana y nos lleva a repensar la forma en la que nos relacionamos con la naturaleza. Para comenzar, el programa "Hoy no circula" nos enfrenta a la reflexión del valor del aíre y la necesidad que todos los seres vivos tenemos de que éste valioso recurso esté limpio y respirable, la escasez de agua, las lluvias y granizadas que de manera intensa están presentándose no hacen más que recordarnos lo imprudentes que hemos sido, ni más ni menos que con nuestro planeta.

Por éste motivo, para abrir espacios de reflexión y compromiso con las acciones que es necesario realizar en beneficio del sostenimiento de la vida, se instituyó el 22 de abril como el Día de la Madre Tierra que coincide con la firma del acuerdo de París sobre cambio climático en el que 196 países establecieron el compromiso de trabajar y realizar diversas acciones que limiten el aumento de la temperatura global.

En éste contexto, para el 2016 el tema para el Día de la Madre Tierra es "Los árboles para la Tierra" y se trata de plantar al menos 7.8 millones de árboles en cinco años. Este es un gran propósito el que finalmente rescata y destaca a uno de los mayores protagonistas para mejorar la temperatura y disminuir la contaminación del aire que son los árboles. Pero ahí viene la segunda parte, pues surge la pregunta sobre cómo disponer de terrenos para la plantación de árboles si de manera intensa éstos se utilizan para desarrollos habitacionales, para la siembra de pastura para el ganado, o han perdido su riqueza edafológica lo que impide una plantación exitosa. Ante ésta problemática la educación es la opción. Necesitamos repensar los esquemas de educación ambiental que reciben los pequeños, ya que sus conductas hacia la naturaleza no son las adecuadas cuando alcanzan la vida adulta. Una posibilidad sería reorientar el concepto de educación por el de cultura ambiental como una alternativa interesante, integral y de buen pronóstico para el futuro. Otro aspecto a considerar es que esta cultura ambiental debe desarrollarse de manera intensa en las ciudades y áreas metropolitanas.

Ante ésta circunstancia, en días pasados realizaron en el Estado de México la reunión regional de América Latina y el Caribe para definir en un documento, a modo de declaratoria, los propósitos y orientaciones que deberán tener las Ciudades Habitables e Inclusivas donde consideren el suelo, la vivienda, la seguridad, el transporte, la planeación, por mencionar algunas pero llama la atención que no destaca, quizá como esperamos algunos, el espacio verde y con carácter de obligatorio que debe estar presente en una ciudad habitable. Es por tanto urgente que las generaciones jóvenes reconozcan el valor que para la vida en todas sus expresiones tiene el entorno natural, asimismo incluir la temática ambiental en todos los niveles educativos.