Ciencia, educación y ambiente

Chikungu…qué?

En la gran biodiversidad que nos rodea hemos identificado múltiples seres vivos que forman parte del entorno en donde habitamos, aún en las grandes ciudades encontramos vegetación urbana, aves, roedores y otros seres vivos que se han adaptado a las condiciones ambientales que las sociedades humanas han creado. En las áreas rurales o fuera de las ciudades encontramos una diversidad mayor y diferenciada en función del tipo de ecosistema al que nos referimos, sin embargo los que siempre vamos a encontrar en cualquier parte son a los insectos, un grupo de organismos resistentes, abundantes, diversos y adaptados a múltiples condiciones ambientales. Incluso se estima que los insectos cuentan con un aproximado de 5 a 10 millones de especies en el mundo, son seres vivos tan antiguos como los dinosaurios pues se tienen registros de ellos que datan desde hace 400 millones de años.

Los insectos ofrecen múltiples servicios ambientales entre ellos la fertilización del suelo, son descomponedores, polinizadores entre otros, situación que beneficia al equilibrio ecológico además de ser parte importante de la cadena trófica e incluso son comestibles para los seres humanos.

Sin embargo también los insectos son transmisores de diversas enfermedades en este caso algunas transmitidas por el piquete de los mosquitos, como sucede con el dengue, la malaria, la fiebre amarilla entre otras, todos estamos expuestos a recibir un piquete de mosquito, que en muchas ocasiones no deriva más que en la típica molestia de la comezón.

En fechas recientes se ha hecho del conocimiento una enfermedad que transmite el piquete del mosquito Aedes que vive en zonas tropicales del caribe y Centroamérica, y que se conoce como "chikungunya". El primer brote de esta enfermedad fue en Tanzania hace 62 años y por sus síntomas y efectos se le bautizó con éste nombre que en el idioma makonde significa "hombre retorcido" o "doblarse de dolor" y se debe a que uno de los síntomas de esta enfermedad es un intenso dolor en las articulaciones que impiden el traslado y los movimientos, acompañados de fiebre y malestar

En México se han presentado algunos casos, y para tratarlos no existe vacuna o cura específica, y aunque el malestar dura poco tiempo la mejor manera es evitar la propagación de estos insectos sellando los depósitos de agua e impidiendo que ésta se acumule a la intemperie que es donde el mosquito deposita sus huevecillos en donde trascurre parte de su ciclo vital. Con la proximidad de la época de lluvias ésta recomendación es oportuna y necesaria.