Ciencia, educación y ambiente

Brujas y Salud

Acaba de pasar la temporada en que recordamos a nuestros difuntos y vivimos nuestras tradiciones acompañadas de todos los insumos que el caso amerita. Los disfraces alusivos no se hicieron esperar, así como los elementos que ya forman parte del escenario de estos festejos. Entre ellos calabazas, vampiros y brujas.

Y es sobre las brujas que sería interesante reflexionar, ya que forman parte del imaginario colectivo como entidades malvadas y que por lo menos espantan a los niños.

Las brujas tuvieron su origen en mujeres que fueron nombradas así por su vocación hacia la sanación, fueron las primeras en cultivar plantas medicinales, fueron parteras, y médicas sin ningún título que avalara el conocimiento adquirido de manera empírica, y que además lo transmitían de generación a generación.

Sin embargo para las autoridades de ésa época eran brujas que no merecían más que la hoguera como sucedió en Europa a finales del siglo XV y principios del siglo XVI en donde murieron miles de mujeres acusadas de varios delitos destacando que "tenían poderes mágicos sobre la salud, que podían provocar el mal pero también tenían la capacidad de curar". Con ésta visión la profesión médica estaba negada para las mujeres aunque se instituyó con la particularidad que sólo la podían ejercer los hombres, las mujeres podían ser enfermeras y en todo caso parteras.

En el siglo XIX en Estados Unidos se suma a un fuerte movimiento feminista, la demanda de las mujeres por el acceso a la Universidad y en particular a los estudios en el área de la salud.

Ante ésta presión y con el apoyo de diversas personalidades entre ellas el Dr. Samuel Gregory, se establece la Escuela Medica Femenina en Boston, la que forma mujeres profesionales en medicina y reconoce a cientos de mujeres que ya tenían estudios pero que no contaban con su grado profesional por prohibirlo las Universidades al género femenino.

Este centro de estudios formó a mujeres destacadas y pioneras en este importante campo del conocimiento, como Rebecca Davis primera mujer afroamericana en alcanzar este título. En México la primera mujer médica, Matilde Montoya se gradúa en el año 1887 con la presencia del presidente Porfirio Díaz quien le apoyó ya que se le había negado por ser mujer. Como vemos la historia de las brujas nace por mujeres interesadas en asociar la salud a la naturaleza, valioso empeño que les costó la vida.