Ciencia, educación y ambiente

Biodiversidad y maternidad

En la víspera de uno de los días más festejados del año, el 10 de mayo día de las madres, nos invita reflexionar sobre la valía de un ser tan querido para los seres humanos, a quien reconocemos su esfuerzo, perseverancia, solidaridad, su amor y valiosa presencia, entre otras cualidades.

Sin embargo en ocasiones en éste festejo olvidamos que la maternidad con muchos de estos atributos se expresa también en toda la biodiversidad que existe en nuestro planeta, y que con sus matices y particularidades el instinto maternal de protección, y muestras de afecto y cariño hacia las crías no es privativo de los seres humanos, sino que se presenta en muchos otros seres vivos así que para ejemplificar nos referiremos al reino animal en el que encontramos muchas particularidades que llaman la atención.

Para comenzar las hembras como cualquier madre carga a cuestas a sus hijos, claro que sin la tecnología moderna que nos facilita como en el caso de los humanos este necesario trabajo, ya que contamoscon carriolas, sillas para el bebé etc. Pero las madres arañas como la lobo que no mide más de 27 a 30 mm. cargan a sus múltiples crías en el lomo durante un mes hasta que se vuelven independientes o se la comen. Otro ejemplo lo tenemos en los peces cíclidos que viven en los lagos de África y que protegen a sus huevecillos y crías dentro de su boca. Por lo general es la madre, quien ademásse abstiene de comer para no tragar a su descendencia volviendo a alimentarse hasta que sus crías nacen.

A sus crías las cargan también los caimanes como el americano, que las lleva en su cabeza, algunas ranas y sapos llevan a sus crías en el dorso, y un animal muy conocido que lleva a su cría en una bolsa, el canguro. Seguramente a estas madres les resulta fatigoso llevar las crías a cuestas pero las cuidan y protegen para que alcancen a sobrevivir y lograr una vida sana como cualquier buena madre lo haría.

En relación al afecto y amor podríamos ejemplificarlo con el esfuerzo permanente que hace el pulpo hembra que vigila y abanica a cerca de 200 000 huevos durante 40 días sin alejarse de ellos hasta que eclosionan sus crías, en muchas ocasiones la hembra está tan agotada y mal alimentada que muere. También en ocasiones interpretamos el afecto de las madres a sus crías cuando los lamen incansablemente, diríamos que es el equivalente a los besos que les damos a nuestros pequeños, sin embargo se ha demostrado por investigadores que si las madres acicalan con la lengua a su crías éstas crecen más tranquilos y quizá menos estresados y enfrentan mejor su vida cotidiana que los que no tiene este cuidado materno.

Los mamíferos nos han dado muestras de lo que consideramos el amor materno cuándo chapotean y se divierten.