Ciencia, educación y ambiente

Biodiversidad y estética

Después de la llegada de la Primavera y con ella el calor que siempre le acompaña, empezamos a identificar la presencia de la gran biodiversidad que existe y que parece revivir al mejorar la temperatura, es grato observar la floración de múltiples plantas que iluminan el paisaje particularmente si transitamos por carretera, escuchar el canto de las aves y observar sus procesos de nidación, entre otros sucesos que la naturaleza nos brinda al llegar esta temporada del año sin embargo también se presenta una diversidad animal que a veces nos causa temor, ya que por su simple presencia física los consideramos desagradables ya sea porque se ven amenazantes y en nuestro imaginario están presentes, creencias e ideas que asocian la "fealdad" de un ser vivo con el daño que puede ocasionarnos.

Tal es el caso de muchos insectos, gusanos, arañas que habitan en los jardines o áreas verdes cercanas a nuestro domicilio o que nos topamos con ellos cuándo salimos al campo. Como ejemplo traigo a la memoria la presencia de un animal pariente de los grillos que en ocasiones se considera un enviado del demonio, que es venenoso, que tiene dibujado en el vientre el rostro del diablo, y consecuentemente cuando se atraviesa en nuestro camino lo eliminamos. En realidad este organismo lo único complejo que tiene es el nombre científico Stenopelmatusfuscusy que es conocido como "cara de niño" que debe su nombre a que tiene una cabeza grande y sin pelo en relación al tamaño de su cuerpo, también se cree que llora como niño cosa que no es real y que seguramente como todas las creencias que existen alrededor de este pequeño organismo carecen de bases científicas y se originan fundamentalmente en su poco agraciada presencia física.

EL "cara de niño" es un animal tímido que vive en lugares oscuros y húmedos, debajo de las rocas o en madrigueras, se alimenta de raíces o materia en descomposición así como de pequeñas hormigas, su desplazamiento hace que se remueva la tierra lo que permite contar con mejores jardines sin plagas, ni residuos.

Si lo molestamos, como cualquier organismo se defiende y su mordida puede ser dolorosa y llegar a infectarse.

Ante el desconocimiento de su importancia en el ciclo vital y ante la creencia de que por feo es dañino la población de estos seres vivos se encuentra en peligro.

Algo semejante sucede con las arañas, las que entre más grandes y cubiertas de "pelo" nos resultan más repugnantes y procedemos a eliminarlas sin mayor preámbulo.