Democracia para erizos

Transparencia en el INE y en los partidos políticos

“Transparencia y Acceso a la información en el INE y en los partidos políticos (2003-2016)” es el título de la obra que recientemente presentaron María Marván y Fabiola Navarro, en ella presentan un análisis acerca de la evolución de la transparencia en México y su íntima relación con la materia electoral.

El libro se desarrolla en cuatro capítulos, los cuales muestran las coincidencias de las reformas constitucionales en materia electoral y de derecho a la información y transparencia.

El primer apartado se refiere a la transición de la democracia en México y los antecedentes del derecho a la información en el entonces IFE, en este capítulo explican que el derecho a la información surgió a partir de la reforma política y electoral de 1977,  y a partir de su nacimiento se ha visto un desarrollo paralelo de la materia electoral con la de acceso a la información.

Ejemplo de lo anterior son las reformas constitucionales de 2007 y de 2014,  las cuales presentan coincidencias hasta en fechas.

Resulta interesante leer que hasta antes de 1988 los funcionarios de casilla eran designados de manera discrecional por el secretario de Gobernación y sus delegaciones en los estados de la República, o bien la desconfianza que existía hacia el Padrón Electoral, y la necesidad de permitir que los partidos políticos, principalmente los de oposición, tuvieran acceso al mismo para poder revisarlo y solicitar aclaraciones.

El capítulo segundo del libro explica que el IFE empezó a construir la confianza en los procesos electorales utilizando como herramienta la transparencia, así como  el esfuerzo por abrir la información al escrutinio de la ciudadanía.

Un caso interesante que se narra en el libro es el de una solicitud de información para el IFE que fue presentada por un reportero y en la que  pregunta: 1) los sueldos mensuales de los presidentes o líderes nacionales de todos los partidos que cuentan con registro; 2) los sueldos de los miembros de los comités ejecutivos; y 3) las prestaciones que reciben cada uno de los líderes.

En aquel entonces el IFE contestó que en sus archivos no se encontraba disponible dicha información, por lo que el reportero acudió al Tribunal Electoral, el cual resolvió que a pesar de que los partidos políticos no eran sujetos obligados en materia de transparencia, “su propia naturaleza les impone la obligación de informar debidamente a los ciudadanos respecto de su funcionamiento y el modo como manejan sus recursos”.

El tercer capítulo aborda el periodo comprendido entre 2008 y 2013, el cual tiene como principal detonador la reforma constitucional de noviembre de 2007 y la electoral de 2008, la cuales por primera vez establecen las obligaciones de los partidos políticos en materia de transparencia.

A partir de 2008 el COFIPE incorporó un capítulo dedicado a las obligaciones de los partidos políticos en materia de transparencia, y el artículo 41 señalaba que “toda persona tiene derecho a acceder a la información de los partidos políticos”.

A partir de la reforma constitucional de 2014, el artículo 41 del COFIPE se trasladó al artículo 30 de la Ley General de Partidos Políticos, y en subsecuentes se establece como información pública de los partidos políticos: los documentos básicos, las facultades de sus órganos de dirección, el padrón de sus militantes, los contratos y convenios suscritos para la adquisición de bienes,  las remuneraciones ordinarias y extraordinarias, entre otras.

Por último, el cuarto capítulo del libro aborda una doble transición: los partidos políticos como sujetos obligados directos y el INAI como órgano garante.

Felicito a Fabiola Navarro y María Marván por la extraordinaria investigación que realizaron.

Al ser editado por el INE, el libro no se encuentra a la venta, sin embargo si alguno de los lectores se encuentra interesado con gusto les obsequio un ejemplar, para lo cual me pueden contactar vía twitter en @AristidesRodri.