Democracia para erizos

Songo le dio a borondongo, borondongo le dio a Bernabé

Las elecciones de 2015 y de este año 2016, son una muestra de la alternancia que existe en nuestro país y la efectividad del voto de castigo emitido por la ciudadanía.

Así como Celia Cruz popularizó el famoso "Songo le dio a borondongo, borondongo le dio a Bernabé"; en 2015, el PRD le dio Michoacán al PRI, el PRI le dio Sonora al PAN, el PAN le dio Querétaro al PRI, Movimiento Ciudadano obtuvo la mayoría de diputados en Jalisco y por si fuera eso poco, un candidato independiente obtuvo el triunfo en Nuevo León.

En 2016, el resultado de la jornada electoral del domingo pasado presenta un diagnóstico similar: voto de castigo para el mal gobernante y partidos políticos que dejan de ser gobierno.

Aguascalientes, Chihuahua, Durango, Tamaulipas, Veracruz y Quintana Roo pasaron del PRI a manos del PAN (si así lo determinan los Tribunales Electorales); mientras Oaxaca que era de Movimiento Ciudadano y Sinaloa que era de la coalición PAN-PRD pasaron a manos del PRI.

Los cambios de color en las entidades federativas dan muestra de una mejoría en la salud de nuestra democracia, resultaba poco creíble y hasta sospechoso que en la historia electoral de algunos estados únicamente hubiera gobernado un partido político, como ejemplo: Tamaulipas, Durango y Veracruz.

Michelangelo Bovero explica que las "largas duraciones" en el poder parecen una anomalía, algo que se asemeja a una incongruencia en la vida de una democracia, incluso el partido político más exitoso, debe después de un tiempo concluir su ciclo y pasar la estafeta; sin embargo aclara que es posible la alternancia aunque no se tenga una plena democracia, y en sentido contrario, puede haber una democracia sin que exista una verdadera alternancia.

En la historia de nuestro país, la alternancia se logró por primera ocasión en 1989, año en que el PAN gana el estado de Baja California y con ello su primera gubernatura. En la década de los noventa, los partidos políticos de izquierda también tuvieron su oportunidad de gobernar, tal es el caso de la Ciudad de México, la cual fue ganada por el PRD en el año de 1997 y que mantiene a la fecha.

La elección presidencial del año 2000 permite por primera ocasión la alternancia en la Presidencia de la República, la cual mantiene el PAN en el 2006 y recupera el PRI en 2012.

Los ciudadanos están presenciando la efectividad de la herramienta más importante en toda democracia: el voto. Anteriormente era común escuchar voces que decían: "para que voto si siempre ganan los mismos".

En la medida en que los ciudadanos vean la efectividad de su voto, se vislumbra una mayor participación en los siguientes procesos electorales.

Por otro lado, el triunfo es también para la democracia interna de los partidos políticos, quienes tendrán que elegir a su mejor candidato si es que quieren obtener o mantener el gobierno.

En el mismo sentido, la dirigencia y la militancia de los partidos políticos tendrán que estar al pendiente de qué tanto están cumpliendo los gobernantes con las propuestas de campaña establecidas en la plataforma electoral; y más allá, tendrán que ser autocríticos y ser los primeros en señalar los malos gobiernos de un representante emanado de su propio partido.

La alternancia es sólo un detonador de la evolución de la democracia, sin embargo dependerá de la ciudadanía y de los partidos políticos consolidar nuestro sistema democrático.

En lo personal trato de ser optimista y veo en las elecciones de este año a una ciudadanía un poco más crítica.