Democracia para erizos

Democracia, transparencia y privatización

La evolución de la democracia en México no se observa únicamente en la pluralidad que puede tener un congreso local o en el cambio de color del gobernador en turno.

La democracia se fortalece también gracias a la exigencia social; en algunos casos a través de marchas, en otros desde un cubículo de investigador.

Hace poco tuve la oportunidad de leer la investigación de Francisco Ibarra Palafox, quién  a golpe de solicitudes de transparencia logró obtener cerca de 12 mil documentos públicos, el asunto: la privatización bancaria.

La privatización bancaria en México se dio entre los años 1988 y 1992, y a pesar del impacto económico y social que tuvo y tiene a la fecha, fue durante muchos años ignorada y poco estudiada. La poca información que se daba a conocer, era a través de artículos periodísticos, sin embargo desde el ámbito académico fue poco atendida.

El proceso de privatización bancaria careció totalmente de transparencia, ya que se entregaron los bancos a grupos que no tenían experiencia ni capital que les permitiera mantener las instituciones.

Sumado a lo anterior, desde el gobierno se ofreció una desregulación total del sector bancario, ocasionando con ello la compra de bancos con los créditos otorgados por otros bancos, originando la quiebra y la historia, por todos conocida, del rescate con el Fobaproa.

El análisis académico permite detectar lo que para el periodista podría pasar desapercibido, por ejemplo la influencia indirecta que puede tener la visita de un líder religioso como lo fue el papa Juan Pablo II para favorecer la reforma privatizadora del sector bancario.

Cuenta Ibarra Palafox, autor del libro: “La Privatización Bancaria en México” que el presidente de la República presentó la iniciativa un día jueves y la visita del papa Juan Pablo II era un sábado, ello originó que la prensa estuviera cubriendo de lleno la visita papal y no pusiera atención en un suceso tan importante como la privatización bancaria.

La privatización bancaria es sólo un ejemplo de la falta de transparencia que ha existido en nuestro país; cometen un error los que crean que la información llegará por arte de magia.

La investigación nos invita a ser más proactivos, es decir, no esperar a que nos proporcionen la información, sino a exigirla, y para poder exigirla resulta necesario conocer los mecanismos existentes.

Uno de estos mecanismos lo encontramos actualmente en el sistema Infomex a nivel federal, y a los sistemas de información a nivel local.

La existencia de estos sistemas de acceso a la información ha sabido utilizarse por los partidos políticos y poco por los ciudadanos.

En los procesos electorales que se viven este año, un elemento común es la denostación y el ataque. Los equipos de campaña han aprendido a utilizar los sistemas de acceso a la información para obtener elementos que les permitan atacar a su opositor.

Es decir, nuevamente son los políticos quienes hacen uso de herramientas ciudadanas (por lo menos ellos las utilizan) y pocos los ciudadanos que saben cómo emplearlas.

Muchos ciudadanos, por temor a represalias se abstienen de presentar solicitudes de acceso a la información, sin embargo, el ciudadano debe saber que las solicitudes pueden realizarse de manera anónima.

La investigación acerca de la privatización bancaria en México es un aliciente para que los ciudadanos nos involucremos con lo que sucede en nuestro país, si una sola persona logró obtener alrededor de 12 mil documentos públicos a través de solicitudes de acceso a la información, imaginemos la información que podemos obtener un grupo de ciudadanos organizados.

La privatización bancaria en México, puede ser uno de los puntos de partida para subsecuentes investigaciones, eso dependerá de atrevernos a preguntar.