Articulista invitado

Luchando contra la economía informal

Exhortamos a las autoridades, incluyendo la Secretaría de Economía, el SAT y la PGR, a que hagan de la propiedad intelectual una prioridad interna y que se refleje en decisiones políticas inteligentes.

Colaboración de
EARL ANTHONY WAYNE, EMBAJADOR DE EU EN MÉXICO,
Y KIYOSHI TSURU*

La propiedad intelectual —las patentes, las marcas, los derechos de autor y los secretos industriales— siguen siendo el motor del crecimiento económico y una ventaja competitiva sostenible. Tras 15 años del nuevo milenio, está claro que la innovación basada en la tecnología seguirá definiendo la forma en que vivimos, nos comunicamos y trabajamos ahora y en el futuro, siempre haciéndonos la vida más fácil. La tecnología está cambiando nuestras vidas desde la computación en la nube y los coches sin conductor hasta los relojes inteligentes que pueden monitorear el ritmo cardiaco, abrir las puertas de la habitación del hotel, arrancar los automóviles de forma remota y proporcionar el estado del tiempo, el correo electrónico y las últimas noticias.

Ninguno de estos avances sería posible sin la propiedad intelectual que sirve de base para la creatividad y la innovación, y se está convirtiendo esencialmente en la moneda del mundo de la innovación.

La invención, la innovación y la difusión de la tecnología resultante benefician a los consumidores no solo porque crean eficiencia y mejoran la salud y la forma de vivir, sino también porque crean oportunidades económicas y puestos de trabajo mejor remunerados.

La propiedad intelectual está diseñada para proporcionar un incentivo a inventores, científicos, artistas, técnicos, animadores y a otros creadores, que dedican una enorme cantidad de tiempo y recursos para su trabajo, para hacer lo que mejor saben hacer.

Sin embargo, si los consumidores no respetan los derechos de propiedad intelectual y las autoridades gubernamentales no los protegen y hacen cumplir las leyes adecuadamente, se derrumbará el sistema que ha llevado a avances tales como teléfonos inteligentes, televisores de pantalla plana y productos farmacéuticos que pueden curar enfermedades.

Recientemente, el Comité de Propiedad Intelectual de la Cámara Americana de Comercio de México realizó un estudio titulado "Piratería: entendiendo el mercado sombra en México", que midió la magnitud del consumo de productos falsificados y piratas en México, las actitudes de los consumidores hacia éstos, y examinó las maneras de combatir las diversas formas de robo de propiedad intelectual en México.

Los resultados del estudio muestran una tendencia muy inquietante sobre la poca preocupación de los consumidores respecto con la compra de productos falsificados y pirata, y da la impresión de que muchos en México ven esta práctica como un delito menor que tiene pocos costos para la sociedad.

Estos son algunos de los principales hallazgos del estudio:

•En 2014 el mercado sombra o informal generó al país una pérdida de más de 43 mil millones de pesos en ingresos, sin contar la pérdida de puestos de trabajo, de recaudación o el impacto negativo en la salud y la seguridad de los consumidores.

• Ocho de cada 10 consumidores mexicanos han adquirido mercancía falsificada o pirata.

• El consumo de productos falsificados y pirata es una práctica socialmente aceptada y es visto por el público como "ilegal, pero no grave".

• Los consumidores no vinculan los delitos contra la propiedad intelectual, entre ellos el consumo de piratería, con afectaciones a su salud y a su seguridad.

• Un alto porcentaje de los entrevistados manifestaron estar convencidos de que una parte significativa de sus compatriotas participan en algún tipo de comportamiento ilegal o no ético.

• El 53 por ciento de los usuarios de internet ha participado en descargas ilegales de contenidos protegidos por la propiedad intelectual.**

Las conclusiones del estudio subrayan la necesidad de trabajar arduamente para que se entienda la importancia de proteger la propiedad intelectual y fortalecer una mayor comprensión sobre la relevancia del estado de derecho. Para que México siga prosperando y sea competitivo en la economía global, debe cambiar sus actitudes de consumo y acciones en el corto plazo. Tanto el sector público como el privado deben impulsar el cambio, ya que ambos tienen un gran interés en esta tarea.

Es por ello que exhortamos a las autoridades gubernamentales mexicanas, incluyendo la Secretaría de Economía, el Sistema de Administración Tributaria y la Procuraduría General de la República a que hagan de los temas relacionados con la propiedad intelectual una prioridad interna y que se reflejen en decisiones políticas inteligentes y eficaces para limitar el suministro de mercancías falsificadas y pirata que están disponibles en mercados, locales y puestos ambulantes de todo el país. Esta es una parte fundamental de nuestra colaboración actual para fortalecer las leyes y su cumplimiento, así como a las instituciones judiciales, con el fin de garantizar que todos los ciudadanos respetan el estado de derecho.

El sector privado también puede ayudar a detener la marea de productos pirata y falsificados en el país al poner en vigor sólidos programas contra las falsificaciones y una vigilancia efectiva para mantener el contrabando fuera de las calles. De igual manera, puede desempeñar un papel concientizando al público acerca de los beneficios de comprar productos auténticos y de los peligros potenciales de comprar productos pirata y falsificados.

Por ejemplo, el sector privado puede informar a los consumidores que adquirir software sin licencia o descargar contenidos de sitios ilegales puede infectar computadoras, teléfonos inteligentes y otros dispositivos con virus o con programas malignos que pueden exponer información sensible a hackers y a otros delincuentes que buscan solo su propio beneficio económico.

También es importante que el sector privado continúe innovando y empleando nuevas y exclusivas formas de ofrecer contenidos y productos a los consumidores a precios adecuados en puntos de venta cada vez más cercanos a los clientes, y que desaliente la compra de contenidos y últimas novedades pirata.

Con el fin de mantener la competitividad y que prosperemos en las próximas décadas, todos debemos trabajar en conjunto para revertir las tendencias en la actitud de los consumidores hacia los productos falsificados y pirata, las cuales se destacan en el estudio de la Cámara Americana de Comercio sobre la piratería.

Los mercados sombra o la economía informal son un problema global y todas las naciones deben poner en vigor medidas efectivas para contrarrestar sus efectos negativos en la innovación y la economía global. Todos nosotros —individuos, gobiernos y miembros del sector privado— tenemos un papel que desempeñar en dar la protección necesaria para que inventores e innovadores continúen desarrollando los productos y servicios revolucionarios que facilitan y mejoran nuestra vida cada día.

*Presidente del Comité de Propiedad Intelectual de la Cámara Americana de Comercio de México.
**Para ver el estudio completo visite www.amcham.org.mx/