La pantalla del siglo

El sueño de seguridad y limpieza

The Purge (La noche de la expiación o La noche de las bestias) está basada en una premisa realmente impactante: El 21 de marzo de 2022 los ciudadanos de Estados Unidos de Norteamérica se están preparando para una nueva "noche de purga" - o limpieza, un ritual que fue institucionalizado por parte del gobierno para contrarrestar la profunda crisis económica, el desempleo, el aumento de la pobreza y criminalidad que azotan al país. Durante "la purga" anual la noche del 21 de marzo, los ciudadanos tienen permiso de sacar sus armas, salir a la calle, agredir, violar y matar a los que "ensucian" con su presencia, pobreza, raza o conducta a la sociedad, la paz y el bienestar de la nación. De siete de la noche a siete de la mañana se permite la "caza" – el llamado "sacrificio" - en pro de una purificación y refundación de la nación. Está comprobado que la medida ha traído beneficios, puesto que la economía mejoró, la bolsa está subiendo mientras que los índices de pobreza y criminalidad han bajado.

Según el diccionario el verbo inglés to purge cubre casi todos significados del español "purgar" como purificar, depurar, limpiar pero también exonerar y librar de culpa. El espectador tiene presente el título del filme cuando observa durante las primeras escenas, cómo los personajes se preparan para una noche especial. En los lugares de trabajo se despiden como en la víspera de navidad, los vecinos ponen ramos de flores en la entrada de la casa, se despiden con el deseo "Have a safe night" (Que tenga una noche segura o a salvo), reúnen a la familia y se encierran en sus casas antes de las siete de la noche. Junto al exitoso vendedor de sistemas de seguridad James Sandine (Ethan Hawke), su esposa (Lena Headly) y sus dos hijos, también el espectador sobresalta cuando el padre activa el dispositivo de blindaje y una especie de caparazón aísla la casa con un estruendo metálico. A partir de este momento la acción se limita al interior de vivienda donde los problemas familiares y las agresiones exteriores, desatan el horror y la lucha por la sobrevivencia.

La excelente idea inicial no sólo es atractiva como sátira social y política sino que crea suspenso desde los primeros minutos del filme. El espectador percibe la tensión generalizada en el ambiente de la casa y a través de los monitores que captan las imágenes de la calle y los noticieros de televisión. Es obvio que para la familia encerrada en su mansión elegante, la noche tiene que convertirse en una prueba de fuego, puesto que la idea de una noche de "libertad y limpieza total" es tan descabellada (y "fascista") que tiene que llevar a una crisis existencial.

El guionista y realizador neoyorquino James DeMonaco creó una historia a partir de la exageración de posturas ideológicas que percibimos en grupos extremistas de nuestro vecino del norte. La crítica del filme a posturas de círculos conservadores como el Tea Party es obvia; sin embargo, también se cuestiona el capitalismo y la renovada justificación del racismo y la xenofobia por razones económicas. A través de the purge, la purga, se pretende "sacrificar" – o eliminar - una parte de la población por el bien de la mayoría, una idea de democracia que reclama la supremacía de la mayoría blanca, los llamados WASP, sobre grupos y etnias que supuestamente causan los problemas económicos y aumentan el índice de pobreza y criminalidad.

A pesar de la excelente idea de base, las buenas intenciones, actores y el oficio de James DeMonaco como guionista y realizador, la película, sin embargo, no logra convencer del todo. Me parece que se queda en la superficie porque el desarrollo del conflicto repite demasiadas convenciones de historias de "invasión y agresión al ámbito familiar" como Cape Fear (Cabo de miedo) de Martin Scorsese (1991) y Panic Room (La habitación del pánico) de David Fincher (2002). La escalada de violencia física en las escenas de agresión y matanzas alejan del tema y suspenso. Aunque los invasores están bien caracterizados – en especial el güero malo interpretado por Rhys Wakefield – parecen débiles frente a los jóvenes sádicos de Michael Haneke en Funny Games (2007). Sin embargo, el giro argumental que lleva al desenlace vuelve a encontrar el rumbo del inicio y anticipa que por esta ocasión el ritual terminó pero que ya nos preparemos para el próximo año puesto que la nación sigue con la necesidad de limpieza y refundación. Así que: habrá The Purge 2 en 2014. James DeMonaco ya está trabajando en la pre producción.

annemariemeier@hotmail.com