La pantalla del siglo

"Todo está perdido"

La primera imagen de All is lost (Todo está perdido) muestra sobre una pantalla negra la indicación “1700 millas náuticas del estrecho de Sumatra”. Con el suave sonido de agua vemos la superficie tranquila del mar en azul pálido y el título All is lost. De la izquierda una masa oscura entra lentamente al plano. No identificamos lo que es pero mientras el objeto pasa lentamente frente a nuestros ojos y tapa casi por completo la superficie del agua, la voz en off de un hombre formula una carta de despedida:

“3 de julio 4.50 pm. I am sorry. Sé que en este momento esto significa poco. Pero lo estoy. Estoy cansado. Creo que están de acuerdo que lo he intentado: Intenté ser verdadero, fuerte, amable, intenté amar. Ser justo. Pero no pude. Y sé que lo sabían. (…) Y les pido disculpas. Aquí todo está perdido excepto por el alma y el cuerpo. Es lo que queda de ellos y una ración para medio día. …Es imperdonable, lo sé ahora. Luché hasta el final. Yo siempre me esperé más para ustedes. Los extrañaré. I am sorry”.

Después de un letrero que indica “8 días antes”, un extraño crujir y el ruido del agua que entra a chorros por un boquete de la pared del velero despiertan al hombre mayor, único personaje de la película, interpretado por Robert Redford. El camarote se empieza a inundar y al subir a cubierta el hombre descubre un inmenso contenedor rojo que chocó contra su velero y quedó incrustado en su pared. Con este accidente empieza la cadena de sucesos que ponen a prueba la inteligencia y reacción inmediata del protagonista, la invención de estrategias de supervivencias, su fortaleza física y emocional y su resistencia inquebrantable. Puesto que en el cine el héroe torturado suele salir victorioso de las pruebas de resistencia el espectador confiaría en un final feliz … si no fuera por la carta de despedida y el título con los que abrió el filme. En esta ocasión realmente todo parece estar perdido.        

Describí a detalle la primera escena de la película porque contiene la mayoría de las claves para el armado de la trama, la construcción del suspenso y la interpretación del tema. La historia de un náufrago no es nueva ni en la literatura ni el cine puesto que describe una situación límite que sirve para la observación de la conducta – e inteligencia - humana frente a una situación perdida y el peligro de muerte. En muchos casos la situación límite es compartida por un grupo de personas que se ven obligados a trabajar en equipo para superar los peligros. La novela El viejo y el mar, de Ernest Hemmingway que cuenta con varias adaptaciones cinematográficas, y la película Lifeof Pi, de Ang Lee (2012) son dos ejemplos de filmes que muestran a personajes solitarios quienes se enfrentan a los peligros del mar. Sin embargo, Todo está perdido, escrita y dirigida por J.C. Candor, es más extrema y minimalista que las anteriores puesto que el hombre no tiene con quien comunicarse y salvo la carta de despedida y algunos gritos de auxilio, el filme no cuenta con diálogo. La fotografía capta - casi a manera documental - las acciones del protagonista. La interpretación de Robert Redford es retenida y la banda sonora trasmite con sonidos ambientales e incidentales lo que el protagonista percibe de su entorno. También la música compuesta por Alex Ebert, es poco convencional. Al evitar la dramatización de las acciones se pone totalmente en función del ambiente de soledad y aislamiento.

En su tema, situación de base y progresión, Todo está perdido se parece a Gravity de Alfonso Cuarón. Sin embargo, hay una gran diferencia en el clímax y desenlace. Puesto que la protagonista de Gravity lucha por no perder la comunicación con la tierra, el desenlace que muestra cómo sale del agua y toca la tierra, es liberador. En Todo está perdido, no podemos estar tan seguros. Es cierto que el último plano sugiere una salvación. Sin embargo, nos sigue preocupando la carta de despedida, el título del filme y le desenlace que recuerda la imagen del “dedo de Dios” que Miguel Ángel pinto en la Capilla Sixtina.

Si tomamos en cuenta que el filme narra de la lucha contra los elementos agua, aire (viento) y fuego, constatamos que no se incluye la tierra ni por el protagonista ni por el guionista y director del filme. La clave para esta lectura está, sin duda, al inicio del filme: Del contenedor averiado y a la deriva, salen a la superficie cientos de zapatos que flotan sobre el agua. Son zapatos y tenis que nunca pisarán la tierra, que nunca nadie calzará para caminar. El contenedor de Todo está perdido y la chatarra espacial de Gravity son basura industrial y tecnológica que se convierte en peligro para el humano.

annemariemeier@hotmail.com