La pantalla del siglo

Las oscuras primaveras

Durante varios años trabajé en mis cursos de guión y análisis del lenguaje cinematográfico con el cortometraje El milagro realizado por Ernesto Contreras (Veracruz 1969) en 2003. La detallada observación del ambiente, el desarrollo de los personajes y el misterioso desenlace del filme permiten un trabajo analítico sumamente creativo. Con su opera prima Párpados Azules(2007) y el documental Seguir siendo:Café Tacuba (2010), Contreras abonó a su fama de excelente director - tanto de ficción como de documental -  con temas originales y un estilo propio.

Recordé El milagro y Párpados azules mientras estaba viendo Las oscuras primaveras, el más reciente filme de Contreras, puesto que se desarrollan a partir de una preocupación y premisa narrativa bastante parecida: Las expectativas – y los deseos – que nacen de un suceso sorpresivo de la vida cotidiana. En el corto El milagro lo que interrumpe en la vida rutinaria de una pareja de edad madura es la invitación para asistir a un milagro.La elegante tarjeta impresa alborota a la mujer al igual que a los demás habitantes del pueblo. Puesto que el marido se niega a acudir al milagro, su esposa se escapa a escondidas pero llega tarde a la cima del cerro dónde sólo quedan vestigios de los cientos de “invitados” que acudieron a presenciar el milagro. ¿Qué pasaría? ¿Cómo y adónde se los llevaron? También en Párpados azules un suceso sorpresivo viene a trastornar la vida diaria de la empleada Marina Farfán (Cecilia Suárez) quien gana un viaje a un lujoso hotel de la playa. El vale para dos personas pone en conflicto a la mujer hasta que aparece Víctor (Enrique Arreola), un supuesto ex compañero de escuela quien la acompaña a realizar su sueño. Las expectativas de Marina y el desarrollo de la relación con Víctor se muestran a través de miradas, gestos y un mínimo de diálogo que convierten a Parpados Azules en maravilloso y sutil estudio de personajes con deseos y necesidades.

También en Las oscuras primaveras el conflicto y su desarrollo empiezan con un hecho que rompe la rutina del plomero Igor (José María Yazpic) y la empleada Pina (Irene Azuela), encargada de servir el café en la empresa en la que Igor está reparando los ductos del sótano. El súbito e incontenible deseo que brota entre los dos se convierte en promesa y obsesión. También despierta coraje y sentimientos de culpa puesto que Igor está casado y Pina, aunque separada de su marido, tiene un hijo demandante y posesivo.

Atrapados entre el deseo obsesivo y el deber los amantes viven torturados y convierten la vida de sus “seres queridos” en un infierno.

Interesante que, aunque el conflicto suene a cliché y no le tema a la carga de moralina que suele acompañar las tramas de triángulos amorosos, sino que observa con bastante frialdad las reacciones y contradicciones de los cuatro personajes involucrados. Los dos obsesionados provocan molestia por el egoísmo y la crueldad con la que tratan a su entorno mientras que las víctimas lastiman la sensibilidad del espectador por la sumisión y el chantaje con los que pretenden prevenir el abandono.

La cámara de Tonatiuh Martínez acentúa el ambiente y revela la oscuridad y desesperación de los personajes atrapados por sus sentimientos y obsesiones mientras que la banda sonora de Emmanuel del Real “Memo” refuerza la carga de tensión de los personajes que parece tender hacia un clímax y desenlace dramático.

Sin embargo, Contreras sorprende de nuevo con un desenlace desdramatizado en el que cada personaje parece alcanzar su liberación pero se queda atrapado en una nueva rutina y cotidianidad  (de la que sólo Flora se escapa de una manera tan fortuita e inmerecida que molesta al espectador). ¿Será que la nueva rutina pronto se convertirá en las cadenas del espantoso poema que el niño Lorenzo debe memorizar para los festejos de primavera del colegio?

El filme contiene escenas memorables que realmente mueven al espectador: La compra de una copiadora profesional en la que Igor invierte los ahorros de Flora. ¿Por qué y para qué hace esa compra absurda? También la escena de los hotcakes y la desTambién la ompra absurdan momento clave del filme.  los ahorros de Flora. ompñaero de os como guionista. pedida entre Pina y su hijo son momentos claves. Hay, sin embargo, elementos que distraen y le restan fuerza al tema y la oscuridad de los sentimientos que mueven los personajes del filme. Las caracterizaciones son demasiado cargadas y rondan en el clisé del plomero tosco con un torso moldeado, la mujercita sumisa con mallas gruesas hábil para los negocios, la mujer atractiva con atuendo y estilo actoral exagerado que muere por tener sexoy el niño malcriadoque tortura a su madre por celos. También el diálogo que exagera la verbalización de los conflictos, le resta tensión a los conflictos internos de los personajes y pone a prueba la empatía del espectador.

 

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