La pantalla del siglo

"Los siete magníficos", 'western' multicultural

El espectador que conoce – y admira – la historia original Los siete Samurai realizada por Akira Kurosava  en 1954 y la versión estadunidense de John Sturgesde 1960 aportará a la experiencia de The Magnificent Seven versión 2016 el valioso bagaje de los filmes anteriores: Una trama de justicia social y experiencia grupal, el suspenso derivado de la anticipación de un enfrentamiento entre el bien y el mal y la certeza que en el desenlace ganarán (una vez más) los buenos que defiendenel derecho del ciudadano común a vivir y realizarse en paz.

El director estadounidense Antoine Fuqua y sus guionistas Richard Wenk y Nic Pizzolatto crearon una trama de época – se sitúa en la segunda mitad del siglo diecinueve - que, sin embargo, refleja el crisol social que caracteriza la sociedad estadounidense del siglo XXI. Así, en lugar de Toshiro Mifune que interpretó el Samurai mayor de Kurosawa y los vaqueros blancos de Sturges -interpretados por Yul Brinner, Steve McQueen, Charles Bronson, Eli Walach, Robert Vaughn y Brad Dexter- el grupo de los siete magníficos de Fuqua se compone de un líder afroamericano (Denzel Washington) más los representantes de distintos grupos étnicos y culturales que constituyen la sociedad estadounidense: El joven indio, el típico inmigrante y cazador de ascendencia europea, el ex soldado y sobreviviente de guerra, el mexicano y el oriental.   

¿Personajes clisé? Desde luego, y porqué no, si son la materia prima y carga narrativa del cine de género. Además, en Los siete magníficos versión 2016 cada personaje se distingue por su especial habilidad en el manejo de un tipo específico de arma. Los distintos orígenes e historias personales marcan los diálogos y las típicas bromas entre los hombres que, al jugar con prejuicios establecidos, también los critican y denuncian. Eso en cuanto al grupo de los siete que son, en realidad, ocho, puesto que también hay una mujer como “elemento femenino” que no sólo sirve de adorno sino que juega un papel primordial en la historia y el desenlace del filme. Emma (Haley Bennett), la mujer del pueblo que necesita ayuda para enfrentar la injusticia, es la iniciadora de la lucha armada, la organizadora de la resistencia, la contratista de los siete hombres, la mediadora en los conflictos internos yla aliada del líder negro en la lucha y su desenlace.

Al igual que sus antecesores, el filme construye la trama a partir de la resistencia contra la injusticia: La comunidad de granjeros está amenazada por el dueño de una mina de oro que pretende adueñarse del valle.

Lo conocemos en la secuencia de apertura en la que también queda claro que las autoridades y ricos del pueblo apoyan los planes de capitalismo salvaje. Mientras el invasor reúne un ejército de luchadores para someter al pueblo, Emma contrata a los siete valientes que tienen una semana para armar una estrategia, preparar la resistencia y la protección de la población. El enfrentamiento es un duelo entro David y Goliath.

El filme agrega a la lucha contra la injusticia el tema de los motivos personales que mueven a los personajes a enfrentarse al enemigo. La “sed” –o más bien- la necesidad de venganza se tematiza en varios momentos del filme, sin embargo, es en un diálogo entre Emma y el personaje de Denzel Washington cuando se revela como inquietud y dilema moral. A través de largos planos de los rostros y miradas de los personajes, el filme muestra conflictos y cicatrices del pasado que humanizan a los personajes. El “gringo” Good night (Ethan Hawke), por ejemplo, sufre de un trauma de guerra que le impide volver a utilizar una arma mientras que el indio Red Harvest (Martin Sensmeier) entra en crisis cuando se ve forzado a luchar contra un viejo indio “vendido”.

Los clisés y juegos de palabra que caracterizan al personaje de Vásquez, interpretado por el actor tapatío Manuel García-Rulfo, divierten a sus compañeros y al público de la sala. Puesto que Vásquez se dirige a uno de ellos con “güero”  los demás quieren saber qué significa la palabra. “Algo así como “blanco” o “blondie”, responde el mexicano. Líneas de diálogo que divierten y remiten a un gran número de Western - y Spaguetti Western– con personajes mexicanos como El bueno, el malo y el feo.

 El filme termina con el conocido tema musical de Los siete magnifico de Sturges.

Mientras leemos los créditos finales recordamos el gran número de adaptaciones de la trama en cine, televisión y animación. La nueva versión de Los siete magníficos dirigida por Fuqua quizás no sea una nueva obra maestra de la serie, sin embargo, sí aporta elementos y conflictos multiculturales interesantes y divertidos.

annemariemeier@hotmail.com