La pantalla del siglo

"Los insólitos peces gato"

Me tocó estar en el DF cuando arrancó la pasada Muestra Internacional de Cine en la Cineteca Nacional. Desgraciadamente no pude ver Los insólitos peces gato de Claudia Sainte- Luce pero varios amigos a los que les encantó el filme, me preguntaron por su guionista y directora quien realizó su primer largometraje en Guadalajara después de haber estudiado en nuestra ciudad. Sin embargo  - y quizás por suerte -  la ciudad que aparece en el filme no se parece en nada a la imagen que el cine suele difundir de Guadalajara. Los pocos exteriores muestran calles, puentes peatonales y zonas industriales que se parecen a los de cualquier metrópoli del mundo. Los interiores son los pasillos y cuartos de un hospital inhóspito y un departamento sobrecargado de muebles y tiliches como los que suelen coleccionar las familias numerosas. Como coproducción franco mexicana la película se caracteriza por integrar una historia y ambiente inconfundiblemente mexicanos con el tema universal de las relaciones y dependencias humanas. La realizadora buscó esta integración al encomendar la estética visual de su guión basado en experiencias propias, a la cinefotógrafa Agnès Godard, una afamada fotógrafa del cine europeo.  

Los insólitos peces gato narra la historia de Claudia, una chava solitaria y un tanto hermética, que trabaja como demostradora en un supermercado tipo Wal Mart. Con su cabello oscuro que esconde la mitad de su rostro, sus botas y su mirada asustada, la joven camina por las calles desoladas, ofrece lo mismo salchichas o crema depiladora a los clientes, se nutre de cereal y manzanas y duerme en un cuarto de una vieja nave industrial. En el hospital dónde la operan del apéndice conoce a Martha, mamá de cuatro hijos y enferma de Sida. Entre las dos mujeres extremadamente diferentes empieza una amistad que involucra a Claudia con toda la familia y la convierte en una aliada indispensable de cada uno de los miembros.

A pesar de narrar la historia de una “muerte anunciada”  - que fue el título de un corto que la directora realizó en Guanajuato en 2006 - la película está lejos de las convenciones del melodrama. Los personajes son complejos y contradictorios y las relaciones y dependencias familiares están en continuo movimiento, aunque siempre giran alrededor de Martha, la madre, amiga y cómplice de cada uno de los hijos y pronto también de Claudia, la hija y amiga adoptada. 

El personaje de Claudia, quien se convierte en una especie de mediador o doble del espectador, es ideal para la proyección de vidas ajenas. La vemos bastante perdida, no sabemos nada de ella, nos enternece en su trabajo y tiempo libre y entendemos su necesidad de pertenecer a un grupo y núcleo familiar aunque sea conflictivo y estresante como el de Martha y sus hijos. A pesar de estar enferma, Martha es una mujer alegre y juguetona. Su hijito Armando es la burla de sus hermanas porque sigue mojando la cama. La paciencia y generosidad de Claudia -  invitada e intrusa -  logra finalmente desenmascarar a las tres hermanas que, después de tratarla como sirvienta, revelan el pánico por la enfermedad de la madre. 

La fotografía marca de manera maravillosa los distintos ritmos con los que viven los personajes. Claudia es observada en planos largos y movimientos lentos mientras que la familia se sigue con cámara en mano en sus constantes movimientos tanto en el departamento como en el hospital. El viaje en bocho amarillo a la playa termina en un frenético baño de mar que por poco hunde a Claudia quien no sabe nadar.        

Aparte de las excelentes interpretaciones de Ximena Ayala como Claudia y Lisa Owen, como Martha, también los demás personajes están perfectamente caracterizados: la insegura y algo tiesa Alejandra (Sonia Franco), la insatisfecha y agresiva Wendy (Wendy Guillén), la adolescente Mariana (Andrea Barza) y el tierno Armando (Alejandro Ramírez). La banda sonora con Madame Recamier y Lino Nova y la fotografía de Agnés Godard abonan a la frescura y autenticidad del filme. Por cierto, Agnès Godard ha fotografiado un buen número de filmes de Claire Denis y películas de André Téchine, Ursula Meier, Agnès Varda y Emmanuele Crialese, entre otros.

Los insólitos peces gato llegó a las pantallas de México con 40 copias y acompañada por importantes premios internacionales.  Es, sin duda, uno de los más interesantes estrenos mexicanos del año y habrá que estar atentos a los próximos filmes de la joven realizadora.

annemariemeier@hotmail.com