La pantalla del siglo

"No soy tu negro": James Baldwin el visionario

“La historia no es el pasado sino el presente”... La historia de los negros en Estados Unidos es la historia de Estados Unidos de Norteamérica”, son dos de los comentarios que el escritor y cronista de color James Balwin formula en la película I am Not Your Negro (No soy tu negro). Baldwin murió hace 30 años pero su visión de la sociedad estadunidense sigue viva y vigente en sus libros y notas, sus testimonios, discursos y entrevistas para radio y televisión. El documental I am Not Your Negro del realizador haitiano Raoul Peck lo trae al presente y lo vuelve tan actual que el público de las salas de cine no puede más que admirarse del carácter visionario de las opiniones de Baldwin.

Raoul Peck construyó el filme sobre la base de un texto de 30 cuartillas que Baldwin envió en 1979 a su agente literario. No pudo terminar el proyecto  Remember This House (Recuerda esta casa) que sería una crónica y reflexión sobre el movimiento de los derechos civiles de los afroamericanos y un homenaje a la lucha de Medgar Evers, Malcolm X y Martin Luther King. En los créditos finales leemos el nombre de James Baldwin como autor ya que todos los textos del filme son de su autoría. Vemos y escuchamos al escritor hablar en reuniones, conferencias, entrevistas y escuchamos sus palabras y argumentos extraídos de libros y textos en la voz de Samuel L. Jackson como narrador. La estrategia narrativa resulta en un ensayo fílmico que revisa desde adentro y a partir de la visión subjetiva de un ciudadano de color, la situación pasada y presente de la sociedad estadounidense y sus problemas de racismo.

Peck y su editora Alexandra Strauss construyeron un exquisito relato de varias capas entre el texto Remember this House, notas, secuencias de discursos y entrevistas, material de archivo de noticieros radiofónicos y televisivos y secuencias de películas – especialmente de Hollywood – que Baldwin como gran amante del cine, solía comentar y analizar. El documental no sigue un relato cronológico sino que se mueve libremente en el tiempo. Sin embargo, está estructurado en capítulos temáticos – recuerdo uno que se intitula “testigo” – y tiende las curvas dramáticas hacia los asesinatos de los activistas Medgar Evers, Malcolm X y Martin Luther King.        

Los discursos de Baldwin convencen por la profundidad, la actualidad y su brillante manejo lingüístico. El material de archivo nos lleva de la mano para reconocer la represión y resistencia social y el rol de actores como la rubia Doris Day y el negro Sidney Poitier. Baldwin interpreta el problema del racismo como consecuencia del infantilismo de los ciudadanos estadunidenses, su adicción a los números (por ejemplo el dinero), la apatía política, la concepción de sí mismos y la concentración del poder en una élite blanca. Los textos fueron escritos hace más de cuarenta años; sin embargo, no sólo siguen vigentes sino que los problemas de marginación y represión han crecido, se han diversificado y agudizado de manera peligrosa.

annemariemeier@hotmail.com