La pantalla del siglo

"Workers". Tijuana como destino y espacio fronterizo

Desde que la película Workers de José Luis Valle se exhibió en el FICG en marzo del 2013 donde ganó el premio Mezcal a mejor película mexicana, estaba esperando que llegara a las salas de cine para dedicarle una reseña. Pero mientras que en Europa tuvo una amplia difusión y fue elogiada en un gran número de reseñas y críticas, en Guadalajara sigue sin estrenarse. Afortunadamente está incluida en el programa de la tercera edición de la Muestra de Cine Mexicano Independiente que se exhibe en varias sedes de nuestra ciudad y ojalá llame la atención de un exhibidor tapatío para que no la escondan más tiempo. Según algunos críticos europeos Workers es: “Un sutil y poderoso retrato de la clase trabajadora de Tijuana”, “la obra de un joven realizador mexicano que muestra una gran maestría estilística” y “el retrato fiel de una sociedad entre la tradición y la modernidad”.

La primera y la última escena del filme muestran la playa de Tijuana con el muro fronterizo de metal que sigue un buen trecho mar adentro. En la arena al lado de la separación de México con Estados Unidos está sentado Rafael, un trabajador industrial salvadoreño de edad madura, que contempla el mar y observa a una mujer con un niño que platican e intercambian objetos a través de una rendija con alguien que está “del otro lado”. En la última escena la persona sentada en la playa es Lidia, una trabajadora doméstica que observa desde el lado estadunidense, cómo un hombre platica y entrega un regalo a un niño del lado mexicano de la barda. La imagen de la frontera como espejo y metáfora de dos destinos humanos es sumamente potente y condiciona la construcción del relato que gira alrededor de Rafael y Lidia sin que las acciones paralelas se crucen durante el filme. Al contrario, durante el filme nos enteramos que en el pasado habían sido pareja, tenido y perdido un hijo. El filme y la frontera muestran que sus destinos están y seguirán separados y que cada uno afronta el presente y futuro desde su soledad y el acercamiento a la vejez.

Workers observa a los protagonistas en un momento crucial de sus vidas. Rafael es afanador en una empresa multinacional que fabrica bombillas - el logotipo y el eslogan “Simplicity” sugieren que se trata de la holandesa Philips. Para preparar para  inminente jubilación, el hombre compra un par de zapatos, se corta el cabello y se manda hacer un tatuaje. Lidia es trabajadora doméstica en casa de una rica excéntrica cuya perra galgo de nombre Princesa es la verdadera reina del hogar. Como salvadoreño y trabajador ilegal en México, la empresa le niega su pensión a Rafael mientras que Lidia ve transformada su vida por la muerte de la dueña de la casa y el testamento que nombra heredera universal a su perra Princesa. Con infinita empatía los espectadores observan a los personajes, que se caracterizan (como el eslogan de Philips) por su sencillez, reaccionar de manera distinta pero inteligente y eficaz, a las nuevas circunstancias. 

Con un ritmo pausado, un discurso visual altamente estético y una puesta en escena minimalista, el filme no sólo construye el retrato de los personajes sino también de la ciudad y los alrededores de Tijuana con su cultura fronteriza. A Lidia le corresponde atender a la “Princesa”, pesarle y servirle su pedazo de carne en tazones de porcelana. También le toca llevarla de paseo en un Mercedes con chofer sin acercarse a los barrios feos de Tijuana que, según la dueña, podrían deprimir a la perra. Por su lado, Rafael, un hombre contemplativo y tranquilo, sigue limpiando con esmero los pasillos de la fábrica y viviendo en un viejo camper que se convirtió en su hogar desde hace muchos años.

Como salvadoreño naturalizado en México, el realizador José Luis Valle creó el personaje de Rafael con el perfil y los conflictos de alguien que vive una situación de gran fragilidad. Si como personal de limpieza de una transnacional su situación laboral es insegura, como trabajador sin papeles puede ser expulsado del país en cualquier momento. El mar que Rafael observa desde la playa parece una promesa de libertad. La barda fronteriza, sin embargo, define su situación de encierro. Si los jóvenes guatemaltecos de La jaula de oro viajan hacia el norte con la esperanza de llegar “al otro lado”, Rafael ya vive cerca de la frontera y no anhela llegar más lejos sino asegurar su vida y vejez con una jubilación merecida. Workers es el primer largometraje de ficción de José Luis Valle a quien conocimos por varios cortos y el documental El milagro del Papa de 2009.


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