La pantalla del siglo

'Tangerine': Nochebuena en las calles de LA

Tangerine del escritor y director Sean S. Baker llegó a la cartelera mexicana como una sorpresa verdaderamente refrescante. Como producción independiente grabada enteramente con teléfono móvil había despertado la atención en el festival de cine independiente Sundance. ¡Qué suerte que las reseñas que resaltaban su carácter experimental no frenaran su distribución comercial! Por cierto, durante el festival Sundance la prensa le preguntó al director si creía que el cine realizado con IPhone sería el futuro del cine, Baker contestó que de ninguna manera se sentía pionero ni defensor del llamado "I Cine". Que fueron las circunstancias, los espacios y las historias de personajes que realizan sus actividades en la calle, las que necesitaban ser captadas con un teléfono celular como herramienta técnica y estética. Incluso tuvo que convencer a su cinefotógrafo para que utilizara la nueva tecnología por medio de un adaptador para la lente del IPhone.

Los comentarios técnicos que despertaron el interés de los cinéfilos, se olvidan, por suerte, desde los primeros minutos del filme cuando lo que atrapa al espectador es la detallada descripción del entorno y la negación total de los clisés californianos de los que se han nutrido el cine y las series de televisión. La condición de marginación extrema de los personajes y el hecho de que pasen por situaciones dramáticas en un día de Nochebuena nada navideña, se aleja de lo grotesco puesto que se narra en tono de comedia y despierta la empatía del espectador.

En lugar de playa y palmeras, jubilados tomando el sol y jóvenes en bicicleta o patineta, Tangerine muestra calles, puentes y callejones desolados,tristes restaurantes de comida rápida, cruceros, moteles, lavanderías y lavacoches. Todo, incluso la prostitución, está funcionando como si fuera cualquier día del año aunque con escasa asistencia de clientes. En una triste cafetería las amigas transexualesde color Sin-Dee (Kitana Kiki Rodríguez) y Alexandra (Myra Taylor) comparten una dona multicolor. Sin- Dee, acaba de salir de la cárcel por un delito menor. Cuando se entera que su novio Chester aprovechó su ausencia para juntarse con una joven blanca monta en cólera y se lanza a las calles en busca del amante infiel. Su caminata por las calles, cafeterías, bares y moteles que se usan como burdel, construye una de las líneas narrativas del filme. La otra es el seguimiento del taxista armenio Razmik (Karren Karagulian) quien maneja por el rumbo de Hollywood y Santa Mónica Boulevard en busca de clientes. Al terminar su turno regresa a la casa para enfrentarse con su clan familiar del que es el único hombre y proveedor. Una nueva odisea por las calles nocturnas termina en un "grande finale" que reúne a todos los personajes en la cafetería "Tiempo de donas" administrada por una mujer china.

El relato fílmico entreteje los caminos y las búsquedas de los distintos personajes para integrar un fresco social de personajes que viven o transitan por el rumbo en busca del sustento de vida, sexo pagado, copas y compañía. El aspecto de las calles es desolado, los inmensos letreros en inglés y español lucen improvisados. Los pasos de Sin-Dee suenan en el piso de concreto y desde coches en marcha y grupos de gente en las aceras, escucha insultos y recibe agresiones. El ambiente tampoco mejora cuando la cámara penetra los espacios cerrados. Aparte de las tristes cafeterías que sirven de punto de reunión, el filme descubre en moteles y departamentos verdaderos infiernos de prostitución y represión familiar.

Sin embargo, el filme no se queda en descubrir la fealdad del entorno, el dinero y el sexo como centro y móvil de todas las transacciones, negocios y pleitos. El tono de comedia y la vida interior de los personajes construyen una trama emocional que habla de las necesidades afectivas y los sueños perseguidos aún en contra de los obstáculos. En esta subtrama de resistencia, Alexandra es el personaje más convincente. La secuenciamusical como cantante que nos regala hacia el final del filme es altamente emotiva puesto que muestra a la transexual con rostro masculino como interprete sensible y melancólica. También Sin-Dee, Razmik e incluso Dinah, la torturada prostituta y drogadicta blanca, descubren sus necesidades afectivas y sentimientos de comprensión y ternura hacia los demás. Son sentimientos que permiten que el clímax multiétnico y melodramático en la cafetería no termine en tragedia sino en comedia humana.

Si tuviera que escoger una secuencia que contiene el significado de todo el filme, no dudaría en señalar el desenlace que cierra de manera circular la amistad entre Sin-Dee y Alexandra. Más que un final de comedia es la inolvidable conclusión de que existen lazos humanos que vuelven la vida vivible. En cualquier circunstancia y a pesar de todo.

annemariemeier@hotmail.com