La pantalla del siglo

MIAX: Tercera muestra de cortometrajes

A la convocatoria de la muestra MIAX 2015, una actividad independiente de un grupo de jóvenes entusiastas del cortometraje, se inscribieron cortos de cuatro  continentes y países como Argelia, España, Alemania y Japón. La mayoría de los trabajos llegaron de América Latina, en especial de México y Argentina, pero también de Perú, Uruguay, Costa Rica, Guatemala y Colombia. Como en los años anteriores los organizadores de MIAX convocaron a un grupo de seleccionadores para integrar las secciones de Cortometrajes internacionales: Ficción, Experimental - Videoarte, Documental, Animación y una sección dedicada al corto mexicano de ficción,ficción jalisciense y corto universitario.

Participé en el proceso de selección y con mi interés en las estrategias y el desarrollo del cortometraje revisé con mucha curiosidad lasinquietudes, temas,narrativas y estéticas de los realizadores de distintas partes del mundo. También me interesó, desde luego, observar de qué manera las nuevas herramientas digitales se traducen en transformaciones narrativas y estéticas del cortometraje.

Trataré de resumir algunas características y tendencias que noté en los trabajos que me tocó ver y evaluar.

No me sorprendió que los cortos inscritos para MIAX 2015 mostraran una predilección para la mirada subjetiva, puesto que es una tendencia que notamos también en el largometraje contemporáneo. Tanto los documentales como los cortos de ficción de MIAX recurren a menudo a la voz de un narrador. En las ficciones el narrador no aparece en pantalla mientras que en el documental la voz corresponde casi siempre al personaje cuyo retrato o crónica se muestra en el filme. El corto español Loverthcam de Altor Marín aprovecha por ejemplo, la imagen de una cámara de vigilancia montada en el famoso crucero Times Square de Nueva York para observar la comunicación entre una pareja de novios. Entre la multitud que pasa frente a la cámara, la joven se comunica a señas y con carteles con su novio en España quien comenta los encuentros virtuales con su voz en off. También en el trabajo 9546 km de Sergio García es la voz del realizador la que dirige la mirada del espectador sobre detalles que el joven inmigrante latinoamericano observa en una ciudad española.

La subjetividad también se traduce a la manera cómo la cámara capta el propio cuerpo y el entorno del protagonista del filme. En la coproducción Cocer y cantar de Giselle Cruz (Colombia y Cuba), una costurera habla de su madre quien empieza a sufrir de demencia senil. Mientras escuchamos la voz de la hija, la cámara enfoca la piel, las piernas y pies de las dos mujeres, observa los gestos y miradas entre madre e hija y enfoca la mano que pasa la tela debajo de la aguja de la máquina de cocer. También el documental poblano Topos de Maximiliano Valdés Lima adopta la mirada subjetiva al describir a detalle las percepciones y emociones de los personajes ciegos que juegan en un equipo de futbol mientras que Persona a persona de Daniel Hernández y Paula Quintanar observa el jugueteo de un joven y su amigo que se descubre en el juego. 

Los cortometrajes que conforman la muestra de MIAX muestran una especial inquietud por temas – y problemas – familiares. La relación y muerte de padres,  abuelos y las familias separadas por la migración, están en el centro del documental Momentos de Juan Carlos Solares y Catalina Monti, una coproducción cubano jalisciense y conmueven en El camino de Felipe de Juan M. Fernández Chico y Todo va estar biende Kevin Guzmán Linares.

También la relación del ser humano con su oficio y el ambiente se presenta en varios cortos. Dos ejemplos: El retrato de un tipógrafo costarricense en Nostalgia de Ayerím Villanueva y Xavier Geraldes y la entrevista a un joven cocinero de la embarcación de Greenpeace en Guerrero del Pacífico de Pablo González Sánchez. Hubo pocos cortometrajes de corte político o de denuncia como la que formula Nauseabundo del chileno Oscar Baeza. Lo que sí se muestra en varias ficciones es la denuncia de la violencia que, sin embargo, está empacada en una trama de suspenso- y acción - como en Viento Rojo de Daniel Armienta y Alex Madrigal, Samurai de Jaime Fidalgo y Capirotada de Myri Len. También Epifanía de Alejandro Flores formula una advertencia al mostrar los riesgos de las nuevas tecnologías. Como cada año, la Muestra MIAX nos regaló varias horas y programas de excelentes cortos. A calentar motores que ya viene el FICG con sus programas de cortos.

 

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