La pantalla del siglo

Descubrimientos

El FICG 2016 llegó a su fin. La fiesta del cine que apasiona y mantiene alertas a los cinéfilos tapatíos durante más de una semana terminó sin que se asomara el acostumbrado lila de las Jacarandas que los visitantes suelen admirar y fotografiar en su tránsito por las calles de Guadalajara. Entre las más de doscientas películas que ofreció el festival en sus distintas secciones, cada espectador trazó su camino. Algunos se concentraron en las películas mexicanas, otros buscaron temáticas específicas, nuevas tendencias,documentales o cortometrajes. Ya que resulta imposible hacer una crónica general del FICG me concentraré en algunas películas que me llamaron la atención y que quisiera ver pronto en la cartelera tapatía. Por cierto, hoy por la tarde se exhiben en el Cineforo de la UdG las ganadoras del premio del Público El charro de Toluquilla de José Villalobos y el premio Mezcal Maquinaria Panamericana de Jorge del Paso.

Empezaré mi reseña personal con la película brasileña Boi Neón de Gabriel Mascaro. El filme narra las historia de un grupo de personajes, una familia alterna e itinerante, que ofrece un espectáculo vaquero – una especie de rodeo – en el que equipos de jinetes compiten en la destreza de tumbar bueyes de la raza indubrasil. Mascaro y el cinefotógrafo mexicano Diego García rompen fronteras de género y convenciones fílmicas al intercalar de manera magistral los retratos y la corporeidad de personajes – hombres, una mujer y una niña – que se dedican a un trabajo rudo al mismo tiempo que realizan su necesidad de afecto y sus sueños.

También el documental Above y Below (Por arriba y por abajo) del suizo Nicolas Steiner se arriesga a descubrir territorios fílmicos innovadores. A través del montaje de dos acciones paralelas el filme contrasta la vida diaria de un puñado de personas que viven en los túneles de desagüe de Las Vegas con las de un equipo de científicos que experimentan en un laboratorio de California las condiciones de supervivencia e investigación en el planeta Marte. El documental de Steiner construye una metáfora acerca de la capacidad de resistencia y la creatividad humana.

Maquinaria Panamericana de Joaquín del Paso fue un descubrimiento sumamente grato para el público. Me sorprendió que el filme llamara la atención del jurado de FIPRESCI, la Federación Internacional de críticos de cine, puesto que describe una problemática profundamente mexicana. La historia recuerda El Ángel exterminador de Luis Buñuel pero nos transporta a una locación, dramas humanos y sociales de obreros de un fábrica en bancarrota. Ojalá el filme encuentre en México una adecuada difusión y exhibición. Se la merece.

El filme español La puerta abierta de Marina Seresesky ganador del Mayahuel a mejor guión, retrata el carácter multicultural de la sociedad española. Reconocí en el filme la preocupación de la directora por el tema de la migración y el ingenio narrativo que había tratado en su divertido cortometraje La boda.

Ver - o volver a ver- Canoa a cuarenta años de su realización fue, sin duda, uno de los acontecimientos del FICG 2016. Los espectadores que habían tenido la suerte de ver el filme cuando se estrenó, descubrieron con sorpresa un relato fílmico absolutamente actual en su contenido y forma. El guión escrito por Tomás Pérez Turrent y la dirección de Felipe Cazals no han envejecido. Para los más jóvenes que sólo conocían el filme a través de algún soporte de video, la exhibición y el posterior diálogo entre el director y Alfonso Cuarón se convirtieron, sin duda, en una de las experiencias más significativas del festival.

Distancias cortas del mexicano Alejandro Guzmán conmovió profundamente a los espectadores. Comparto la recepción positiva que se debe a la sencillez de la historia y la sensibilidad del director para retratar el drama y la situación de marginación del protagonista sin caer en lo grotesco o didáctico.

Las producciones locales El charro de Toluquilla, El lugar de las flores y Derecho de playa fueron muy bien recibidas por el público. Ojalá se vuelvan a exhibir muy pronto para poder formularle su reseña a cada una.

Concluiré mi breve revisión del FICG 2016 con el cortometraje Los Aeronautas de León Fernández que se convertirá, sin duda, en un nuevo descubrimiento de la animación tapatía. Los Aeronautas es un filme poético y enigmático que impresiona por narrar una alegoría de poder y sumisión a través de personajesmonstruosos pero profundamente frágiles. El desenlace liberador y la exquisita estética del stop motion convierten el cortometraje en una gran experiencia "animada".

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