La pantalla del siglo

"Boyhood": Crónica de una juventud americana

Desde la ventanilla de un coche en marcha el niño Mason ve con tristeza como dejan atrás a su amiguito en bicicleta, la casa en la que vivían y el vecindario al que no regresará nunca más. Su madre Olivia decidió mudarse a la ciudad de Houston, buscar un empleo mejor pagado, terminar sus estudios universitarios para poder ofrecerles a sus hijos un futuro mejor. Al vivir separada del padre de Mason y su hermana Samantha, siente el peso de la responsabilidad por la educación de los hijos que no están nada conformes con el cambio. Sin embargo, no será el único cambio que los niños vivirán en la próxima década. Con sus sueños de superación material y social, madre perfecta y esposa amada, Olivia y los hijos llevan una vida de constantes cambios. Tampoco el padre de los niños es un polo de seguridad y apoyo. Sus frecuentes visitas significan regalos, paseos y el deseo de “pasarla bien”; sin embargo, al igual que la madre, también el padre sigue en busca de una vida mejor y más feliz.

La realización de Boyhood despertó la curiosidad de los cinéfilos meses antes de su estreno puesto que trascendió que el realizador tejano Richard Linklater estaba terminando un filme con el mismo elenco con el que había empezado a rodar en el 2002: Ellar Coltrane en el rol de Mason, un niño de siete años que se convierte en adulto,   Lorelei Linklater, hija del director, como su hermana Samantha, la actriz Patricia Arquette como la madre Olivia y Ethan Hawke en el papel del padre. Linklater convocaba a los cuatro actores durante algunos días a lo largo de 12 años y 40 días de filmación en 35 milímetros, para armar una especie de crónica familiar ficcionada. En el filme terminado Boyhood es fascinante observar cómo Mason se convierte de un niño rubio y soñador en un adolescente de cabello castaño, inseguro y solitario, quien como joven adulto deja a la madre para empezar sus estudios universitarios en otra ciudad. La observación del proceso de crecimiento, maduración y envejecimiento de los actores provoca que el espectador realmente sienta “el paso del tiempo” y el desarrollo interior de los personajes. Por los cambios y transformaciones del contexto sociocultural y político, los sucesos y las modas el espectador percibe la experiencia fílmica como  si estuviera hojeando un álbum de fotos de familia. Cada momentánea lo sorprende – y divierte -  por las noticias de televisión, la cartelera cinematográfica, la canción de moda, el estilo de ropa, los peinados que se usaban, el candidato a presidente que provocaba controversias  y el coche de familia que servía para los paseos dominicales. De los 167 minutos que dura el filme, cada momento, imagen, suceso, ritual familiar, diálogo, canción aporta a la crónica familiar y al retrato detallado de un personaje que crece y se vuelve adulto en una época determinada de Estados Unidos. Al paso del tiempo se muestra el peso que ejerce elsueño del éxito material y social, las convenciones y rituales familiares, el sistema educativo e incluso el deporte sobre los individuos mientras que las escenas de violencia intrafamiliar, escolar y laboral hablan de presiones muy distantes de la felicidad total que se persigue.

Boyhood parecería ser el polo opuesto de la mayoría de los filmes de Richard Linklater quien suele sintetizar sus historias de encuentros y sucesos a través en uno o pocos días de gran intensidad dramática. haya ideado un relato de momentáneas a través de varios años. No todas sus películas se han exhibido en nuestro país. La última fue Bernie de 2011, aunque recuerdo también Slacker(1991), Dazed and confused (1993) y, desde luego, la trilogía de sus títulos con Before(Before Sunrise (Antes del amanecer),Before Sunset (Antes del atardecer)y Before Midnight (Antes de medianoche),de1995, 2004 y 2013 respectivamente.

Después de 163 minutos Boyhood termina como había iniciado con una escena llena de nostalgia. Olivia, quien sabe que se quedará sola, ha decidido mudarse a un diminuto departamento. Los jóvenes le ayudan a “deshacerse” de muebles, utensilios y fotos del pasado y, molestos, le reclaman que no tendrá espacio para alojarlos para los festejos del Día de Acción de Gracias o la Navidad. Al quedarse sola Olivia rompe en llanto y nos comparte su frustración. La expresión “Eso fue todo” que exclama la mujer suena a nostalgia. Pero también  a derrota puesto que significa: “Me esperaba más”.El desenlace de Boyhood confirma que el tiempo es, sin duda, uno de los temas centrales del filme. Aunado al tema universal de la dificultad de ser madre, padre, hija o hijo.

 

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