La pantalla del siglo

Bertolucci

Los cinéfilos de Guadalajara se están preparando para una nueva fiesta del cine, el FICG 2015 del 6 al 15 de marzo. Felices los que pueden dedicarse de tiempo completo al FiCG, un tanto inquietos los que se verán obligados a dividir el tiempo entre el trabajo, la familia y las películas y actividades del festival. Para los aficionados al cine italiano la edición 30 del festival será especialmente emocionante puesto que, aparte de una selección de películas recientes, también se proyectará una amplia retrospectiva de Bernardo Bertolucci y el director pasará unos días en nuestra ciudad para acompañar su obra e impartir una clase maestra. Por cierto, su último filme Io e te (Tú y yo) realizado en el año 2012 se proyectará en la inauguración del FICG.

Es interesante que al mencionar el nombre de Bernardo Bertolucci muchos cinéfilos y conocedores del cine italiano, se refieren a alguna película en particular con la identifican toda la obra de Bertolucci. Algunos lo admiran por sus filmes estrechamente ligados a la política italiana y europea como Il conformista (1970) y Novecento (1976), otros recuerdan su historias íntimas sobre relaciones personales como Partner(1968), La luna (1979) y Dreamers (Soñadores) (2003), muchos admiran sus puestas en escena majestuosas como las de El último emperador (1987) y El pequeño Buddha (1993) o comentan la apertura con la que trató el erotismo en La luna (1979), Belleza robada(1996) y El último Tango en París (1972).

Las películas de Bertolucci están basadas en guiones originales,  adaptados o escritos por el director en colaboración con otros guionistas. Su primer largometraje La comarca seca (1962) que realizó a los 21 años, está basado en un guión de Pier Paolo Pasolini con el que Bertolucci trabajó como asistente de dirección mientras que La estrategia de la araña (1970) es la adaptación de un cuento de Jorge Luis Borges. Al revisar su obra nos damos cuenta que los personajes creados por Bertolucci representan al mismo tiempo los rasgos sociales y las conductas típicas de una época y clase social, al mismo tiempo que viven tensiones y contradicciones internas propias de una experiencia de vida personal. Por lo general son los destinos individuales, enmarcados en una época específica, los que estructuran la narración y definen la estética visual y sonora de un filme. En colaboración con el maestro de la cinefotografía, el también italiano Vittorio Storaro, Bertolucci creó obras cuya estética visual emociona al espectador tanto por su belleza como por la claridad con la que construye significado. La iluminación de los paisajes, espacios cerrados y rostros corresponde al momento dramático y al tono de la narración. En una escena de El conformista, por ejemplo, que trata acerca de un personaje que se pone al servicio de la dictadura de Mussolini, el protagonista comenta con su antiguo maestro de universidad acerca del significado de la alegoría de la cueva de Platón. En otra escena del mismo filme el espectador descubre que la sombra del protagonista, que alza su brazo para medirse con una enorme estatua romana, muestra la silueta de un personaje que hace el saludo fascista.

A través de la puesta en cámara y escena, Bertolucci integra de manera majestuosa la relación de los personajes con la época y el entorno sociocultural en el que viven y se desarrollan. Los espacios ocupados por el poder  - del fascismo, los imperios y las diferencias sociales - son gigantescos mientras que los rituales, las coreografías “de masa”, los colores y texturas de las imágenes quitan el aliento por su poesía y belleza.

También los espacios íntimos están descritos con exquisita sensibilidad ya través de homenajes y guiños de ojo hacia la historia del cine, movimientos y épocas del arte mundial. La influencia del neorrealismo italiano y la nueva ola francesa aparecen en muchas de sus obras y se tematizan, por ejemplo, en Dreamers. De igual manera se escuchan distintos géneros y épocas de composiciones musicales. Las historias se enriquecen por los elencos compuestos por actores internacionales como Jean Luis Tritingant, Stefania Sandrelli y Dominique Sanda en El conformista, Robert de Niro, Gérard Depardieu y Donald Sutherland en 1900, Alida Valli en La estrategia de la araña, Marlon Brandon y Maria Schneider en El último Tango en París, John Malkovich y Debra Wingeren Sheltering en Sky, Liv Tyler y Jeremy Irons en Belleza robada.

La retrospectiva del director italiano será, sin duda, una de las secciones más aplaudidas del FICG 2015. Por cierto, el festival festeja su aniversario número 30. La manera de cómo empezó el fiestón de hoy con una modesta muestra al cine mexicano en 1986, será tema de la próxima columna.

annemariemeier@hotmail.com