La pantalla del siglo

"Adiós al lenguaje": Godard comparte un experimento

Para la producción portuguesa 3x3D de 2013 Jean- LucGodard realizó el segmento Las tres catástrofes. Es un cortometraje sencillo que muestra una mesa con dados y números mientras que la voz de Godard reflexiona acerca de los avances tecnológicos que están contaminando el cine contemporáneo. Como pensador y filósofo de la imagen cinematográfica y las características del audiovisual, Godard declara con su usual ironía que en la historia del cine sucedieron tres catástrofes: la invención del cine sonoro, la del color y la de la tecnología 3D. Me imaginé que el realizador, fiel a su convicción, iba a regresar a su querido 16 mm, pero me equivoqué porque, como eterno buscador irreverente  Godard se lanzó hacia delante y formuló su crítica a través de un filme en tercera dimensión al que tituló Adieu au langage (Adiós al lenguaje). ¿Sólo el lenguaje cinematográfico? No, Godard habla de lenguajes y discursos como el verbal hablado y escrito pero también el no verbal, el visual, sonoro, literario, musical y pictórico. Incluso se refiere de manera recurrente a la palabra y las letras, desarticula el titulo francés Adieu au langage para recomponer las letras y descubrir, como en el scrabble, palabras y significados nuevos. En otro momento del filme Godard se pregunta por qué, si se otorgan tantos premios Nobel, no existe un Nobel para la música ni para la pintura.  

Adiós al lenguaje empieza con una pantalla negra en la que aparecen en blanco el número y la letra 2D. De pronto surge y explota desde la pantalla la indicación 3Dque parece brincar hacia el público mientras que escuchamos reflexiones provocadoras alrededor del cine y su relación con la realidad. “Los que no tienen imaginación se ven forzados a recurrir a la realidad”, es uno de los comentarios introductorios, que, sin duda, se refiere a la pretensión de la industria del 3D y 4D de volver la experiencia fílmica cada vez más “real”. Godard decidió experimentar con el 3D para mostrar – y demostrar – la simulación de realidad con la que se manipula la percepción – y emoción - del espectador reducido a receptor de un espectáculo prefabricado. Leí reseñas de críticos que vieron el filme en tercera dimensión, por ejemplo en el festival de Cannes. Desgraciadamente, en Guadalajara vimos la película en una sala sin la tecnología de reproducción del 3D que, como sabemos, está rodado con dos cámaras que captan las imágenes de cada ojos y las integran a través de los lentes especiales que nos entregan antes de la función. Esta circunstancia seguramente influyó en la manera cómo vimos el filme puesto que se experimenta y juega con la imagen fuera de foco, distorsionada y desdoblada, los colores que cambian de naturales a chillantes y el sonido que parece emerger de diferentes fuentes y con distintos niveles y volumen.

Godard invita al espectador a compartir sus convicciones, dudas y reflexiones no sólo acerca del cine sino también la experiencia humana, la pareja, el arte y, de manera especial, la percepción y comunicación a través de los dispositivos y pantallas de las que disponemos hoy en día. “ No hay nada más bello que tomar con la cámara a una persona que lee”, comentó en una ocasión con su característico humor. En Adiós al lenguaje sigue mostrando a protagonistasque leen libros, citan a escritores y filósofos; sin embargo, están rodeados por personajes que consultan sus tabletsy se comunican – e intercambian –información por losteléfonos celulares.

El montaje de piezas narrativas, reflexivas y experimentales que conforman el filme incluye la historia ficcional de una pareja que se ama, dialoga, discute, se distancia, se grita y reflexiona sobre su género y la condición de pareja. La mirada sobre los dos personajes es, sin duda, la de Godard quien le permite al espectador admirar la belleza de la joven mujer y compartir sus quejas frente a la supuesta igualdad de los géneros. El tercer protagonista entrañable es un perro que, él sí, no tiene ningún problema con su percepción, ni la filosofía, ni ideología, ni las nuevas tecnologías.  

La película está rodada a orillas del lago de Ginebra, lugar de origen y residencia de Godard. En varias escenas del filme se muestra cómo por las tranquilas aguas del lago llega un barco turístico cuyo ritmo lento tranquiliza la explosión de colores, formas, sonidos, palabras y metáforasque asaltan al espectador desde la pantalla. Por cierto, como suizo Godard experimenta el dicho de que “nadie es profeta en su tierra”. Mientras que la crítica estadounidense seleccionó Adiós al lenguaje como mejor película del 2014 y en México se exhibe como parte de la Muestra de la Cineteca Nacional, en Suiza no ha encontrado distribución. Fue el encargado de la cámara Fabrice Aragno quien logró finalmente que el filme se exhibiera en algunas salas de arte. 

 

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