Agenda Cultural

De las colecciones

La semana pasada presenté varios casos de arte en el basurero de La Laguna, donde lamentablemente gobiernos y sociedad se hacen los despistados y dejamos que se deterioren y desaparezcan. Recibí varios comentarios donde se habló de culpabilidades múltiples y de posibilidades utópicas para remediar problemas ciudadanos.


Hay otra forma de ver arte, en casas, universidades, museos, jardines particulares donde coleccionistas, reúnen arte regional, nacional incluso internacional en sus muros y espacios urbanos o rurales. Creo que el mejor paisaje interior de un hogar es un  muro lleno de arte, de pinturas, grabados, fotografías;  pisos con esculturas en mármol, madera, acero;  jardines con esculturas diversas y hasta los techos con móviles.
En 35 años he visto como algunas universidades han iniciado pinacotecas con un sentido cultural, pero se han quedado en el intento, el ITESM Laguna incluso llegó a editar un folleto con las obras donadas, fue en los años 80 y el ejemplo más reciente fue el la UVM que guardó alrededor  de 5 obras en su biblioteca.


Hay otros ejemplos más logrados, como las esculturas que resultaron del Primer (y único) Festival de la Piedra que dejó esculturas en la Comisión Federal de Electricidad, en la ULSA Laguna, afuera de la Casa de la Cultura de Gómez Palacio y de la Presidencia Municipal del mismo municipio.


Y lamentablemente otros ejemplos recientes que da vergüenza citar, el robo de las esculturas de la plaza que puso Multimedios y  del monumento al poeta Jalil Gibran Jalil, ambos casos en la Alameda Zaragoza,  de los bustos del bulevar Constitución…

Mientras unos guardan arte en  sus casas, en bóvedas bancarias, o cuidan el que existe en las universidades, otros atentan contra arte público, se lo roban, lo venden por kilo si es bronce, pintan sobre la cantera de los edificios, destrozan bancas en los parques y las plazas; es una tristeza saber que ese vandalismo refleja una crisis social, educativa, cultural; es la manifestación de personas enojadas consigo, con los demás. No dan valor alguno a lo que es de todos y lo destruyen, venden sus restos y en ocasiones son los mismos poderosos los que se apropian del arte de todos y se lo llevan a su casa.


angel.reyna@milenio.com