Agenda Cultural

Villa sigue vivo

Pancho Villa derrotó en La Laguna a los mejores militares del dictador Victoriano Huerta. Hay historiadores, como Pedro Salmerón que recuerda este dato y en su admiración por el general duranguense y la División del Norte, siguen investigando sobre los detalles de la revolución Mexicana.

Cuando parecía que los festejos por el Centenario de las tomas de La Laguna, habían terminado, regresa a la Comarca el joven doctor en historia que había sido incluido en la serie de  conferencias de marzo y abril. Parece que estuvo ocupado en su momento, en la grabación de otra serie de National Geographic sobre la historia de México, y vino a dar dos conferencias que han sido comentadas como material de consulta a partir de conceptos que ubican a las batallas de La Laguna como una serie de réplicas militares que tuvieron momentos muy importantes en Gómez Palacio, Torreón y San Pedro de las Colonias. Huerta decía que sus mejores hombres estaban en la Comarca Lagunera, cuando vio perdidas estas plazas, supo que comenzaba su declive. Luego vendría la pérdida de Zacatecas y  se acabó su gobierno impuesto con la traición, la embajada yanqui y la astucia como armas.


Salmerón ha venido a La Laguna en otras ocasiones, ha mostrado su admiración por el genio militar de Pancho Villa y por  esa parte de la Revolución Mexicana que surgió y se mantuvo en el pueblo. Bien por el Ayuntamiento de Gómez Palacio, que preside José Campillo y por el gobierno de Coahuila, que preside Rubén Moreira, que no olvidaron el pendiente que tenían con los laguneros, Pedro Salmerón aún no había pasado lista de presente y lo hizo, primero en el centro de Convenciones de Gómez Palacio y luego en el Museo de la Revolución de Torreón. La Toma de Torreón con la batalla sangrienta de Gómez Palacio que tuvo su clímax, como señaló el conferencista, en la batalla por el  barrio de Trincheras y el cerro de La Pila.  Luego seguiría en esta ciudad y unos días más tarde en San Pedro de las Colonias. Hechos que no debemos olvidar, que son parte de la esencia de ese lagunero que no tiene un arraigo  de cientos de años en esta tierra y que necesita de estos hechos para contar con algo sólido que le identifique con la tierra y que le permita sentirse orgulloso de un pasado que no por menospreciado, es inválido. Salmerón revalida la historia de la División del Norte, quita la paja de la anécdota fácil y lanza propuestas controvertidas y necesarias en una discusión que  aún no termina y lo hizo en la semana misma en que se celebró otro centenario, el del inicio de las pláticas entre Pancho Villa y Venustiano Carranza para planear la convención que convocaría a elecciones a la derrota de Victoriano Huerta, un aniversario que pasó desapercibido para muchos.


angel.reyna@milenio.com