Agenda Cultural

Riquezas tradicionales

Independientemente de mis creencias religiosas, o ausencia de ellas, vivir las tradiciones que persisten en la Comarca Lagunera, como las peregrinaciones en honor de la Virgen de Guadalupe, da identidad y orgullo regional  o nacional. Otro ejemplo es la celebración anual del Día de la Candelaria, tradición sincrética que tiene su fiesta máxima en Tlacotalpan, Veracruz y que durante todo el fin de semana contará con paseos de la Virgen por el río Papaloapan hasta llegar al mar, en Alvarado; además de fiestas callejeras en el hermoso arco iris del caserío y sus arcadas en el centro de la ciudad.Y en la región viviremos estos días los Rosarios ante el pesebre del Niño Dios, los villancicos y, sobre todo, el colorido de los ropones elaborados por artesanas  laguneras que muestran todo su ingenio, que a veces responde más a la moda que al fervor religioso, en vestimentas de santos, indígenas, deportistas y más detalles de la imaginería religiosa. Y También, ojalá, se verá de nuevo la celebración acardenchada en Sapioriz, Durango. Pero además tendremos colaciones en el recipiente donde se deposita al Niño para que lo adoremos cuando lo pasean por la casa sus padrinos que nos dan a cambio un dulce y el bolo. Más tarde la cena con tamales laguneros, ricos, grandes, de chile y carne, pollo o azúcar, champurrado, chocolate caliente y en ocasiones refrescos.Fiesta fusión, dirían algunos, donde la fiesta de las candelas, de las velas, se funde con la tradición cristiana de la madre del Niño que al terminar su cuarentena post parto, recibe la fiesta de la familia y viste a su hijo de forma vistosa para llevarlo al templo.Esa es la riqueza de ésta, la última fecha de la Navidad, quedaron atrás con sus regalos y ahora, la acción de levantar al Niño, colocarlo en su sillita, desde donde verá pasar los días en espera de su próxima fiesta, fechas ideales para regresar a casa, re conocer a los nuestros y escuchar historias de los ausentes.La Fiesta de la Candelaria es la oportunidad para tomar un café caliente en la mesa del Señor, cada quien le dará el valor que guste, para mí es una oportunidad más de confirmar que la humanidad tiene remedio si solo tenemos el gesto, sencillo, humilde, de adorar a un Niño que es faro de luz y esperanza, y de sonreír a nuestros amigos, de decirles que estamos aquí, en el mismo barco, con la misma ilusión de vivir en paz. 


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