Agenda Cultural

Regresar al origen

El espíritu de Enrique Ruelas  vuelve a imperar en el Festival Internacional cervantino de Guanajuato, Guanajuato, a celebrarse de 8 al 26 de octubre de este año en su edición número 42. El escritor Julio Volpi, director del FIC anunció tres acciones que regresan al Festival a sus humildes, dignos y ejemplares orígenes: la calle, la plazuela de San Roque, el entremés, el  sentido elemental del arte: mostrar a otros lo que se piensa del universo. La Academia Cervantina  presentará a seis instrumentistas y siete ensambles musicales para apoyar con cursos y clases magistrales, a  la formación de jóvenes de América Latina dedicados a la danza, el teatro, la música de concierto y música del mundo. La formación de críticos de arte es otro de los ejes de acción, asistirán cinco críticos para atender a jóvenes menores de 35 años dedicados a la crítica del arte.


Y la tercera acción es aún más importante, el proyecto Ruelas, en honor al profesor que inició con sus alumnos la presentación de los Entremeses Cervantinos en la humilde y bellísima Plazuela de San Roque, en el corazón de la joya de América: Guanajuato. Es un proyecto de vinculación ciudadana que  atenderá a 9 comunidades del estado y participarán 4 directores. Un golpe de timón al gran festival cultural de América que ya antes  había dejado de lado el perfil de reventón juvenil y campamento – desmán para retomar el sentido cultural del festival y también se había detenido un momento para reflexionar sobre el concepto de monumentabilidad que había adquirido y que amenazaba seriamente con salirse de control cada año y ahora Volpi anunció un Festival enorme, con la sencillez de la academia que tanta falta hace en este y en cualquier otra reunión de artistas.


Los invitados este año son Japón y Nuevo León, un país de vanguardia que  venera sus orígenes y un estado que está orgulloso de ser de norte. Su  participación debe ser ejemplo el próximo octubre, del arte al servicio de la tradición, la gente, la vanguardia estética y, sobre todo, del arte como manifestación del humanismo, de la sencillez que hace tanta falta recuperar en este mundo materialista en extremo y egoísta como punto de partida y llegada.


Y la cereza del pastel “Cervantino para Todos”, que acercará al público con los cientos de artistas que estarán en plazas, parques, paseos, teatros, auditorios de todo el estado de Guanajuato. Se podrá platicar con los artistas antes y después de las presentaciones en un ejercicio social y pedagógico. Acciones que tendrán, seguramente, un impacto internacional de carácter  social, cultural y académico. El Cervantino nació de una acción social donde el teatro sirvió para conectar a los jóvenes estudiantes con su entorno y en 2014 hace un estupendo ejercicio de reflexión: regresa a su esencia popular.


angel.reyna@milenio.com