Agenda Cultural

Redes exitosas

Tres hechos marcan hitos en la historia de la cultura en la Comarca Lagunera. La celebración anual, el 18 de mayo, del Día Internacional de los Museos, con la participación de los museos de toda la región, federales como el Regional de La Laguna, que pertenece a la red INAH, estatales como el de la Revolución –en Torreón y en San Pedro- de ayuntamiento como el Algodón y el del Chalet Gorosave en Ciudad Lerdo, comunitarios como el de La Loma.


El próximo inicio del Primer Seminario de Estudios Corales, con la participación del teatro Nazas que lidera el proyecto con la participación de los Institutos Municipales de Cultura de Saltillo, Gómez Palacio y Torreón, los colegios particulares  que representa el Colegio América y otras instituciones y la celebración de los Cien Años de las  Batallas de La Laguna y Paredón.


Esta opción hermana proyectos, estrecha relaciones de trabajo y de amistad y hace posibles sueños de personas e instituciones que por su cuenta poco lograrían.


Gerardo Rábago, el profesor experto en formar y profesionalizar coros en México, lo señaló  de forma clara, los coros ayudan a que la gente salga de su casa y recupere espacios que tomó la violencia. En ellos la gente se ve a la cara, sonríe y trabaja en equipo y la cultura es una disciplina que dignifica a las personas, las hace mejores seres humanos. En una red, algunos aportan capital humano, otros artistas, alguien ayuda con dinero, el vecino da los datos para conseguir recursos económicos, otro facilita los espacios para la expresión cultural, cada quien tiene un papel que desempeña sin esfuerzo extra porque es parte de su perfil, es su  especialidad, tiene habilidad para ello.


Un artista por su  cuenta logra algo determinado pero la ley de Peter lo atrapa sin duda alguna, marca su posibilidad de progreso, necesita de más personas e instituciones para continuar con eficacia su tarea cultural, artística o administrativa.


No hay  vuelta, los artistas de hoy no pueden vivir en torres de marfil, aislados de su comunidad, hacerlo es vivir en el error, en el esfuerzo vano,  y quizá hasta en la amargura. El estado puede no querer, o no poder, solucionar todo el problema de los creadores, promotores y gestores culturales, no importa, el  ciudadano se puede agrupar, reunir para reforzar sus  posibilidades de éxito y trascender.


Si el esfuerzo es mixto, y se incluye a la iniciativa privada, el resultado, seguramente, será mucho mejor. Falta mucho por hacer en este aspecto de las redes de cultura y arte en México, muchos se niegan a ser parte de cualquier iniciativa que  no parta de ellos o que no puedan controlar directamente. Hace falta una profesionalización de la cultura y del quehacer artístico, la creación de institutos ciudadanos de cultura en los estados y municipios es un paso adelante.


angel.reyna@milenio.com