Agenda Cultural

Orgullo por los jóvenes

En La Laguna viven muchos jóvenes con un gran talento que  ponen a disposición de la ciencia, tengo pruebas. Acabo de ver el video de Street Store Laguna, un grupo de muchachos universitarios que se reunieron en los patios de la catedral de Nuestra Señora de Guadalupe en Gómez Palacio para obsequiar ropa y accesorios a gente, como dice mi mamá, más necesitada que uno.También supe que los muchachos ULSA repiten la actividad “Tiempo de compartir”, reciben en su campus a niños de  Casas Hogar el próximo sábado 6, convivirán con ellos, les harán regalos y recordarán que está cerca el recuerdo del Niño Dios.Leí la carta que envió Alberto Córdova,  administrador local de recaudación en Torreón del SAT, al director del Tecnológico de La Laguna, donde agradece a la alumna de ingeniería química del Tec,  Linda Sánchez, porque la jovencita encontró un maletín con documentación importante para el administrador, lo buscó y le regresó el maletín sin aceptar nada a cambio.Puse atención en el video que subieron los alumnos de Ciencias Políticas de la UAdeC Unidad Torreón, se aprecia su comportamiento ante la visita a su facultad, totalmente inesperada, de soldados del Ejército Mexicano, realmente ejemplar. Y vi las fotos de las despensas que están formando alumnos de la Universidad Tecnológica de Torreón para llevarla a una familia lagunera que perdió su casa por un incendio.Es muy emocionante describir estas breves, sencillas, humildes acciones de jovencitos que salen de casa cada día en busca de comerse al mundo con acciones humanas que tocan el corazón de cientos de personas. Son bravos, rezongones, divertidos, atrabancados, son la suma de las adversidades que les ha tocado vivir y que los tiene en la cuerda floja existencial.En los laboratorios  universitarios inventan máquinas, saben pueden ir más allá del campus, están dispuestos a lo distinto, a lo innovador, a lo desconocido que les da miedo, lo enfrentan y construyen una de las zonas universitarias más importante del país.Por eso me da pena que vivan a medias, que a veces busquen salidas falsas a sus inquietudes, tragedias, malestares.Esta generación que pudiera perderse en la violencia, la pobreza y la promiscuidad, no merece vivir así, temerosa de no regresar a casa. Es impactante verles sonreír a pesar de todo lo que les oprime, salen a la calle y dan más de una lección de nobleza y de valor, regresan al aula y vuelven a abrir sus libros, hacen las tareas y preguntan por qué se les acosa y se les señala como delincuentes, vagos, drogadictos.No quiero ver más todo eso, ni oír como se les acusa sin pruebas. Me da tristeza ver que otros se disfrazan como ellos, cometen desmanes y ofenden en su nombre y se van tan tranquilos a cobrar sus fechorías. Así no son la mayoría de nuestros muchachos. 


angel.reyna@milenio.com