Agenda Cultural

Nueva identidad

Torreón cumple 107 años de vida como ciudad  y el tema de la identidad de los torreonenses, laguneros en general, sigue vigente,  apenas somos la tercera generación de habitantes del semidesierto declarado ciudad y cada día perdemos signos de identidad que se extinguen como especies endémicas, sin remedio alguno.


De lo poco que queda insistimos en derrumbarlo, afearlo con mantas, como el hotel Galicia, dejarlo que se caiga solo. Nos olvidamos de tradiciones recientes, pero al fin tradiciones, como ir a saludar al padre Nazas cuando llega con el agua bendita para la tierra sedienta, no le damos el valor que se merece a la noria, la acequia como sitios de reuniones social, tumbamos los pinabetes porque tiran mucha basura, sembramos árboles que se morirán con la próxima helada e insistimos en vestir con telas que no son propias para este clima inclemente.


Los jóvenes de las bandas de guerra y de las escoltas portan ropas para lugares fríos, vamos a las fiestas con trajes de lana (…), las jovencitas usan botas para el intenso frío de Canadá y prácticamente nadie porta sombrilla a las  tres de la tarde en el centro de las ciudades laguneras.


Y de todos modos estamos orgullosos del  terruño y se agradece que después de las celebraciones de los 100 años, con un gobierno municipal panista, se organice de nuevo una gran fiesta para los 107 años , con un gobierno priísta, con la feria de las gorditas de cocedor, conciertos y otras fiestas que siempre son bienvenidas, sobre todo cuando se trata de manifestaciones de nuestros jóvenes, como el concierto de la Orquesta Sinfónica Juvenil, que dirige Ethan Eager, este domingo a las 11:00 horas en el Paseo Colón.


¿Hay muchas cosas pendientes en el municipio, como falta de trabajos, de circulante, de oportunidades reales para los recién egresados de las universidades...? Nadie lo duda, pero también necesitamos distraernos, buscar y volver a buscar en cualquier cosa, ¿cuáles son los rasgos de nuestra identidad?


¿Y si lo perdido, perdido está y hay que crear  nuevos símbolos de identidad, como el Paseo Moreleando, los bailes en la Plaza de Armas y el Parque Victoria, el Domingómez o los Jueves Otoñales?


Hay cosas que podemos rescatar como signos inequívocos de identidad, como el canto cardenche, las gorditas de maíz y de harina, rellenas de rajas con queso o chicharrón (más caras que las demás) las gorditas de horno, la discada, el art decó del centro de Torreón, pero quizá habrá que subrayar la necesidad de apoyar las nuevas formas de expresión cultural, lo que los jóvenes están queriendo hacer como iniciativas ciudadanas independientes, como los paseos en bicicletas.


El folklore de hoy quizá fue la imposición cultural de ayer. Y la identidad cultural de mañana puede ser que aún no se manifieste en nuestras calles llenas de tierra y chanates. 


angel.reyna@milenio.com