Agenda Cultural

Museo Arocena

Ha llovido tanto que el público de los teatros Nazas y Alvarado se asusta al salir y ver las calles inundadas. La gente tendrá que acostumbrarse a ir con paraguas y botas a los espectáculos y otras actividades de cultura. Antes tuvimos que acostumbrarnos a ir más temprano a ver una obra de teatro, la presentación de un libro o la inauguración de una exposición de artes visuales. La Laguna está llena de sorpresas, de momentos donde todo vuelve a comenzar y nos hemos  adaptado a no tener miedo para salir a la calle e ir al teatro, a valorar a los artistas regionales, a inscribirnos en un recorrido de cultura y sotol por las márgenes del río Nazas, a subir al escenario para presenciar una puesta en escena de los festivales de monólogos. Y hace ocho años los laguneros vimos que se había transformado al viejo y abandonado Casino de La Laguna para convertirlo en un museo de arte contemporáneo. Por la calle Cepeda, la antigua tienda de artículos de piel dio lugar a una fachada impactante para este nuevo espacio cultural que llegó para quedarse  como parte de la imagen, de la piel de la Comarca: El Museo Arocena.


Tuvimos que acostumbrarnos a ir a ese espacio con una plaza Peñoles y salas llenas de historia, de imágenes vivas y de una nueva forma de administración y gestión cultural en la región. El público adulto aún no invade masivamente el museo, el público infantil sí lo hace cotidianamente, va y viene por los pasillos, observa, escucha a sus guías, juega, se divierte y aprende. El Museo que dirige Rosario Ramos apuesta por la creación de públicos y no apuesta en el desierto. No es labor, ni fácil, ni rápida, se está trabajando, picando piedra para el futuro de esta pequeña pampa donde ya no se puede decir que “aquí no pasa nada” por muchas razones, una de ellas es porque el Arocena está abierto, tiene exposiciones permanentes y temporales y ha innovado en La Laguna,  la forma de ver el arte y de asistir a un museo.


También tuvimos que acostumbrarnos a ver como crece un museo que se atreve día a día a gestionar recursos del estado y de la iniciativa privada y, además, aporta ideas para la promoción cultural en la región, como los jueves de museo, los talleres post visita, el traslado de niños de su escuela al museo y viceversa,  la entrada libre  el primer domingo de cada mes  y el compromiso de albergar obras muy valiosas en sus muros y vitrinas.


Habrá piñatas, dulces y pastel, además visitas guiadas y como previo:  la instalación de dos pinturas que causarán impacto sin duda, la Virgen del Refugio, que donó la familia Sarmiento Rea y la Virgen de la Inmaculada Concepción, esta última en el museo desde hace un tiempo y restaurada para su exhibición. Los laguneros tendremos que acostumbrarnos a muchas cosas más en  cuestiones de cultura y convivencia social, hoy hacemos énfasis en el Museo Arocena, calle Cepeda entre las avenidas Juárez e Hidalgo


angel.reyna@milenio.com