Agenda Cultural

Cultura lagunera

Un tanto alejados de los reflectores, los dirigentes culturales de los municipios de Gómez Palacio y Ciudad Lerdo, cumplieron un año en su puesto. El Presidente Municipal de Gómez Palacio, José Campillo ha apoyado acciones como el Domingómez, la restauración del teatro Alberto M. Alvarado y  del Centro de Convenciones Francisco Zarco, además se anunciaron obras de gran magnitud como el biblioparque o la recuperación de la casona que fuera de la familia de Jacinto Faya para instalar ahí el Museo de la Ciudad.


La Escuela Municipal de Música “Silvestre” sigue adelante con sus trabajos en la avenida Morelos y cuenta con 200 alumnos, mientras que la Escuela Municipal de Música Mexicana también marcha viento en popa con 100 alumnos.


Por su parte, Luis de Villa, Presidente Municipal de Ciudad Lerdo, estuvo al frente de la intervención en la Plaza Principal para cerrar tres de sus cuatro costados y convertirlos en paseo ciudadano donde se celebran actividades culturales. Además se cuenta con los Jueves Otoñales, en la Plazuela Benito Juárez y otras presentaciones.


Con modestia,  casi sin reflectores y con limitaciones, pero los dos municipios duranguenses trabajan por tener una actividad cultural digna.
No es fácil en un contexto donde la cultura está en los últimos lugares de la prioridad política en el vecino estado que, además se ha caracterizado por un centralismo a toda prueba, desde el Festival Revueltas que cada año pareciera el Festival capitalino revueltas, hasta las becas que motivan la creación artística.


Es difícil incrementar presupuestos, espacios, escuelas, casas de cultura y actividades, pero aún así se trabaja. La Casa Nava es un ejemplo de ello, la hermosa casona de la avenida Morelos y la calle Ocampo en Ciudad Lerdo, tiene poca actividad para la fotografía, pero atiende a un sector importante de la población todas las tardes de la semana y el museo en la Casa Gorosave, con su modestia, continúa abierto y recibe todos los días al cronista de la Ciudad Jardín, mientras que en  Gómez Palacio  Manuel Ramírez sigue con sus ediciones de historia del municipio.


Hay muchas carencias, se trabaja en un teatro Alvarado mal ubicado, un Centro de Convenciones rebasado por la historia y una Escuela de Música “Silvestre Revueltas” que ya no cabe en sus instalaciones. Y en Ciudad Lerdo todo se hace con modestia, pero se trabaja y se deja trabajar, aunque nunca faltan las voces disidentes.


Lo importante es que la población reciba los beneficios de la cultura, que los promotores de La Laguna de Durango se actualicen y respondan a nuevas necesidades y formatos de cultura y que las instancias de gobierno no sean rebasadas por la iniciativa ciudadana, sino que se trabaje en conjunto.


angel.reyna@milenio.com