Agenda Cultural

Casa Mudéjar

Con la visita del Ingeniero Miguel Ángel Riquelme a la llamada Casa Mudéjar, de la calle Ildefonso Fuentes número 65 sur, entre las avenidas Allende y Matamoros, se abre otra etapa en la recuperación del inmueble por parte del Ayuntamiento de Torreón, su recuperación arquitectónica y su habilitación como edificio público de interés histórico y cultural para la ciudad.


La casa fue cedida por el Ayuntamiento a la Universidad Autónoma de La Laguna, en sesión de 9 de octubre de 2002, con el afán de que la Universidad le diera una vida cultural. Dos estudiantes de la UAL diseñaron un proyecto de recuperación como parte de su tesis universitaria en arquitectura y se dejó volar la imaginación.


Pero la casa construida por el doctor Alberto Álvarez García en 1910, que luego sería Registro Público de la Propiedad, luego librería y papelería no  albergó al Museo de Historia Natural de la UAL, conforme al  compromiso universitario.


Las palabras bien intencionadas de Pedro Rivas, Rector de la Universidad en esa época se quedaron en el aire, agradeció la respuesta del Ayuntamiento a la petición de donación “con la conciencia de que se trata de un inmueble invaluable que representa una época muy importante de Torreón”.


Lo peor vino después, cuando el legislador local Simón Vargas subió a tribuna la propuesta de recuperar la Casa Mudéjar, se tuvo que tomar en cuenta que Francisco López, de Coproder había señalado que la UAL  comprometió el inmueble como garantía de pago por un préstamo bancario para asignarlo a becas estudiantiles y no regresó el dinero al banco.


La administración anterior del Ayuntamiento apoyó a Vargas en su labor de rescate que tuvo buen fin en 2013. Ahora, el Ingeniero Riquelme visitó la vieja casona que tiene hasta un pequeño fantasma que habita  “el baño de las pelotas”, toma el proyecto de rehabilitación en sus manos y la casona que se ha deteriorado por el abandono que vivió por tantos años, tiene un futuro promisorio.


Supongo que si el alcalde de Torreón tiene las llaves de la casa y pudo entrar a ella, es porque se liberó el embargo que había sobre ella y que todo quedó atrás: borrón y cuenta nueva, que las nuevas buenas intenciones triunfen esta vez sobre las adversidades económicas y políticas.


La casa no está en buen estado, requiere de una inmediata intervención arquitectónica, es un tesoro de la ciudad y cuenta con el pórtico más bello, delicado y esbelto, con tres accesos al centro y dos más a sus costados  con detalles lobulados que se repiten en el balcón y ventanas del segundo nivel. La Casa Mudéjar es una casa más de ladrillo en el centro de Torreón y es patrimonio de todos y también  responsabilidad de todos.


angel.reyna@milenio.com