Agenda Cultural

Ánimas del Viejo Monterrey

El docuficción “Ánimas del Viejo Monterrey” (2016), de Fernando Garza, es un texto que valoriza una tradición del antiguo Monterrey que, a pesar de todo, sobrevive y es parte sustancial de la cultura regia.

El grupo Taytantos, integrado también por Leti Hernández, Adriana Álvarez y Luis de León, entre otros camaradas del Tecnológico de Monterrey, promoción 1984 en Ciencias de la Comunicación, apenas si toca la puerta del legendario restaurante El Al de la avenida Madero y despierta al mago de la nostalgia y la imaginación. 

Realizado con patrocinio de Conarte a través del programa PACMYC, que apoya el rescate y la revaloración de las tradiciones y promueve su conservación, “Ánimas del Viejo Monterrey” es un producto colectivo que es en sí mismo un testimonio de la importancia del esfuerzo regiomontano por mantener viva su memoria ciudadana.

Esto fue lo que me llamó la atención, además de la anécdota sobre el origen del nombre del restaurante.Asistí al estreno del documental por invitación de su guionista, Jaime Palacios, fue en el viejo Monterrey, en la galería de Diana Olarte y me sorprendió la capacidad que tiene el trabajo de los ex alumnos del Tec para sumergirnos en la nostalgia y para pedir al documental que haya magia y misterio en la narración del viejo mesero que iba a diario a El Al, pero ahora solo lo visita una vez al año.

Exigencia propia de la cultura fílmica de los espectadores y recurso medido muy bien por la estructura del documental.Los Taytantos tienen la intención de seguir produciendo documentales sobre el viejo Monterrey, una labor que hace falta en el Barrio Antiguo, la Loma Larga , la Purísima, el Obispado... la ciudad estado está repleta de historias que parecieran pequeñas de lejos, pero que al verse con detalle, son la historia del noreste mexicano, son los fantasmas que la habitan (literalmente); el viejo Monterrey está ahí, a pesar de la remodelación de las viejas tiendas departamentales, de la modernización de las calles del centro... sobreviven los mercados, las casas de sillar, las familias regias hasta la médula.

“Ánimas del Viejo Monterrey” narra la visita del viejo mesero a su antiguo centro de trabajo, el restaurante El Al (aska), pero también narra en imágenes rápidas y certeras, la esencia de un Monterrey que tengo presente desde aquellos viejos tiempos de los juegos infantiles frente a la Prepa Uno, las tardes de mariposas amarillas en el centro -en Matamoros y Escobedo-, los paseos por el Cerro de la Silla sin las colonias que hoy lo bloquean.

Ese Monterrey... lo vi de nuevo hace unos días, está más vivo que nunca.Los Taytantos tienen mucho trabajo por delante. Felicidades. 


 angel.reyna@milenio.com