Vertebral

El trivial

La de la maestra Rosario Varela es una visión a ultranza feminista en relación al aborto, yo difiero. Tuvimos la oportunidad de hablar ayer en el programa Cambios. El problema, pienso, tendría que abordarse desde una perspectiva global, incluyente, no sexista. Efectivamente la mujer es a quien se le práctica, pero esa mujer forma parte de un entorno social y la acción impactaría  a la comunidad, indistintamente el motivo que generó la decisión.El gobernador de Coahuila, Rubén Moreira estaría presentando, ante el pleno del Congreso Local, una modificación a la Ley de Salud que evitará criminalizar a las mujeres que decidieran abortar, por cualquier motivo, antes de las 12 semanas. Las razones irían desde la malformación congénita y la violación, hasta un simple y llano “no lo planee”.El mío puede ser un alegato trivial e insulso (como fui “satanizado” el sábado en la transmisión de Multimedios), pero es mi punto de vista, qué le vamos a hacer.  El tema per se es polémico y debe ser debatido sin fanatismos, ni soberbia, fríos todos... Esto evitará que equivoquemos el camino en la toma de decisión, por lo pronto la misma tabla de salvación... la educación.  Debemos ser incisivos en la prevención, en discutir sobre los riesgos de iniciar, a temprana edad, la vida sexual.  En la adolescencia simplemente el cuerpo femenino no está previsto para albergar vida y eso no está a discusión, no es una postura que debiera tratarse en una mesa intelectual, es un asunto médico y nada más.Es verdad que los abortos se están practicando mientras escribo esta columna, mientras usted la lee, de manera insalubre, con los peligros que implica una mala práctica. Mujeres que, en el mejor de los casos, son encarceladas y enjuiciadas por abortar y otras que no corren con tanta suerte, perecen en “clinicuchas”, víctimas de clandestinos charlatanes.  El paquete de garantías, con el que todos los coahuilenses debemos contar en materia de Derechos Humanos, es una tarea que el gobernador Moreira emprendió desde los inicios de su mandato, y habrá que privilegiarla, pero también debemos detenernos a analizar su impacto en nuestras comunidades. 


angel.carrillo@multimedios.com