Vertebral

Los retos de Shamir

El viernes pasado, el diputado electo Shamir Fernández fue nombrado Presidente del Partido Revolucionario en Torreón en sustitución de Francisco Dávila. Para Shamir existen varios escenarios que deberá asumir, uno de ellos es la inminente renovación de la Cámara de Diputados en 2015, tendrán que elegir a los mejores perfiles en caso de que el tricolor pretenda apoderarse de los distritos electorales de La Laguna de Coahuila. Entre “los gallos” del partido se encuentran Miguel Mery, Román Alberto Cepeda, Lourdes Quintero y el ex líder del partido Paco Dávila. Evidentemente la decisión pasará por muchos escritorios, por muchas encuestas, por muchas manos, pero la última palabra (según Shamir Fernández) la tiene el CEN del PRI, aunque por ahí se dice que es muy probable que sea Lulú Quintero, una de las que abandere los esfuerzos de los priistas para cubrir la cuota de género. Habrá que recordar que ahora mismo debe existir una paridad entre legisladores y legisladoras. La otra situación que Shamir Fernández debe atender (casi de inmediato), es la de imprimir su propio sello como dirigente municipal, es importante y primordial que establezca una agenda en la que incluya a sectores y colectivos que no necesariamente comulguen con la política y no me refiero a que la sociedad civil organizada se empadrone en las filas del tricolor, sino que el partido coadyuve con estos grupos civiles, en pocas palabras, debe romper esquemas para poder trascender. Ya lo hizo en su campaña cuando buscaba la diputación local, se unió con vecinos de colonias para rehabilitar calles y plazas públicas, “pedaleó” con grupos ciclistas, se pronunció por el cuidado de los animales, es decir, Shamir se sabe joven y lo aprovecha, habrá que esperar cómo le va cuando se enfrente a los priistas “old fashion” con su propuesta. Y finalmente el embate del Partido Acción Nacional para 2015 y es que los rumores cada vez son más frecuentes y certeros, Jorge Zermeño Infante, el ex alcalde de Torreón, se convertiría en un candidato natural a la diputación federal, la simpatía de este personaje es innegable, a pesar de que algunos de sus compañeros trataron de minimizarlo al interior del PAN, Zermeño es un tipo austero, serio y pragmático, características que lo han ayudado a mantenerse activo en medio de una cascada de desencuentros fatales en las filas blanquiazules. Viene un año muy interesante, el 2015 y Shamir Fernández deberá compartir sus tiempos entre las actividades que le exige el propio Congreso de Coahuila y la dinámica del partido en Torreón.  


angel.carrillo@multimedios.com