Vertebral

Cuando la política falla

El experto en Protección Civil (de Gómez Palacio), Alonso Gómez Vizcarra aseguró que el peritaje debió ser el primer “momento” en la dramática situación que vivieron los integrantes de la familia De la Paz al estallar un tanque de gas en el interior de su casa en Lerdo, luego de que los heridos recibieran atención médica. Pero no, en el municipio de Lerdo no operaron de la forma adecuada... Como “gallinas descabezadas”. Clara Mayra Cepeda, de Atención Ciudadana, el Jurídico Enrique Uribe Benavente y Vicente García de Protección Civil... De los tres no se hizo uno. El que tenía que haber ordenado el peritaje, absolvió de inmediato a la empresa, con cuál razonamiento... solamente él lo sabe, Uribe Benavente debió iniciar un procedimiento para deslindar responsabilidades, pero no lo hizo, solamente se limitó a entregar a los familiares una “tarjetita” de presentación: “Ahí pa’lo que se ofrezca” y Clara Mayra, entregó pomadas a los que resultaron menos dañados. Eso sí, la foto oficial del alcalde y su esposa en el hospital, visitando a los enfermos, no faltó. Y no está mal, que el edil (de pronto) se quiera “parar el cuello”, pero hay que hacerlo a través de mecanismos pensados, estrategias que reditúen en beneficios para la imagen del alcalde, pero insisto, así ni cómo ayudarlos...Ahí es cuando De Villa debe saber que su política falló, cuando sus colaboradores no están tomando las decisiones más acertadas, cuando él se pregunta: “Y al final del día... ¿Yo por qué tuve la culpa?”. Definitivamente alcalde, usted nada tuvo qué ver en la mala práctica o no del operador de la empresa gasera, no previó incluso, este infortunado hecho... Pero el tema se les salió de las manos cuando los heridos se vieron solos y sin dinero, cuando estuvieron dispersos, unos en una clínica del seguro Social de Torreón, otros en Estados Unidos y otros más en Saltillo porque en el Hospital General le perforaron un pulmón. Al final del día, ninguna persona o autoridad sabía bien a bien los pasos a seguir para que la familia atravesara la desventura por un camino más terso. El alcalde Luis de Villa es un hombre dedicado a la academia, o al menos así nos lo vendieron en las campañas, cuando pretendía convertirse en Presidente Municipal, por ese motivo debió rodearse de los mejores perfiles, de aquellos que pudieran sacarlo de apuros cuando el panorama se tornara adverso, parece entonces que no hubo tino para elegir a su gabinete. No es cuestión de presupuesto, se trataba de estudiar el currículum de cualquiera que hubiera deseado un puesto de primer nivel en la administración. Todavía tiene tiempo, Lerdo requiere, como parte de la zona metropolitana de La Laguna, de un rumbo claro y eficaz para colarse en la repartición de las gracias, las pocas que comienzan a llegar, esperemos que la administración de Luis de Villa modifique sus apuestas y se conviertan en aciertos para su desarrollo. 


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