Vertebral

Qué pensaría Buda

De carácter federal, la Comisión Nacional del Agua pareciera una dependencia feroz, taxativa, ciega... pero no es así, lo digo (de entrada) simple y sencillamente con el ejemplo que dio su titular recientemente destituido, David Korenfeld. Sí recuerde, utilizó el helicóptero oficial de la dependencia para fines personales, algún “oficioso” lo fotografió subiendo a la aeronave junto a su familia y lo subió a las redes sociales, lo demás, es historia. 

Entonces no me queda claro por qué tanto protocolo, tanta formalidad, tanta fama innecesaria. En el conflicto que mantienen Pro Defensa del Nazas con Roberto Valdepeñas Cortázar por la “casota” construida en los cauces del río, no tiene responsabilidad ni uno, ni otro.

Es la brutal impunidad con la que se mueven los temas de justicia en México y para muestra, bastan las declaraciones del empresario (Roberto Valdepeñas) en el Telediario del lunes pasado (palabras más, palabras menos), “sí estamos cometiendo una omisión, pero como nosotros, hay más personas que tienen propiedades en los márgenes del Nazas”, en resumidas cuentas... Estoy mal, pero hay un trancazo de gente en iguales circunstancias... a ver, quítenlos a todos y... tiene razón, está cabrón. 

Valdepeñas llevó pruebas que soportaran sus dichos, llevó planos del río Nazas, fotografías de viejas construcciones de concreto, llevó dictámenes de Semarnat (Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales) que lo “exoneran” de cualquier daño ecológico que la construcción de su “casita” (de dos hectáreas) pudiera haber ocasionado... Y sí, ahí dice que no hay “tos”, que su casa con alberca, área social y templo budista no causaron perjuicio alguno al medio ambiente. 

Ante la situación, qué va a hacer Pancho Valdés (y para no personalizarlo), qué va a hacer Pro Defensa de Nazas, a qué instancia tendrá que recurrir para hacer valer su postura. Lo innegable del problema radica en que Pancho Valdés de que sabe, sabe. No se trata de cualquier improvisado y si dice que hay un “montón” de perjuicios que traerá la “finquita” de Valdepeñas en el Cañón de Fernández, es porque verdaderamente sucederá. 

Siguen quedando algunas dudas en esta batalla (litigada en gran medida, ante la prensa): ¿Quién habrá financiado los desplegados que aparecieron en algunos medios impresos, en los que se intenta desprestigiar a Francisco Valdés? Dice Valdepeñas Cortázar que a él (como a algunos otros vecinos con “terrenitos” en el Cañón), los campesinos inconformes con las políticas de Pro Defensa del Nazas, le pidieron “coperacha” para los “periodicazos”. 

¿Con la anuencia de qué autoridad cuenta Roberto Valdepeñas para poseer la concesión de sus dos hectáreas construidas?  Y sobre todo:

¿Qué pensaría Buda al ver el tremendo conflicto que se armó por construir una “Stupa” en medio de una zona en la que se trata de preservar la vida y trascendencia? 


angel.carrillo@multimedios.com