Vertebral

Se les olvidó invitar a Rocío

Deberían irse con cuidado, con mucho cuidado en el PRI de Durango con esto de la renovación de la gubernatura del estado, sobre todo porque enfrente tienen a un oponente que poco se puede discriminar: “El Güero” Rosas… Y con estas demostraciones de poder anticipado, las figuras internas solamente se desgastan.

La “faena” que se aventaron apenas el lunes pasado dejó boquiabiertos a “los duranguitos”. Resulta que en un “inusual” encuentro, la senadora Leticia Herrera, (su padre) el empresario lechero Carlos Herrera y Ricardo Rebollo desayunaron (previa notificación a los medios de comunicación) en un restaurante de Gómez Palacio.

El encuentro tendría como objetivo disipar dudas sobre la supuesta animadversión que, por antonomasia, ha prevalecido entre ambas familias. Se dijeron unidos en torno a la sucesión gubernamental del 2016, anunciaron que no existe división entre ambos clanes y que, en la familia Rebollo, no hay interés inmediato por la máxima posición política del estado de Durango. 

La verdad, no me despierto diariamente pensando: “¿Habrá malestar entre ambas familias? ¿Los Rebollo apoyarán a los Herrera en la lucha por la candidatura al Gobierno del Estado? ¿Pensarán los Rebollo contender por un puesto de elección popular?”. Sin embargo hay que reconocer que “el desayunito” puso a “parir chayotes” a más de uno en la capital.

Fue una buena estrategia para encender el “mechero” y sigilosamente hacerse presentes. Las declaraciones de Ricardo a las afueras del restaurante se escucharon a 250 kilómetros de distancia: “En las encuestas, Lety va arriba y como laguneros habremos de apoyarla”. 

El único detalle fue que se les olvidó invitar al actual activo político de la familia Rebollo: Rocío, la Diputada Federal, quien ante la polvareda “levantada” por su hermano decidió desmarcarse de él y sus dichos. Se comunicó con nosotros y pidió hablar.

Se ubicó en una postura institucional, dijo que a estas alturas del proceso interno del PRI, no estaba interesada en apoyar a Herrera Ale en sus aspiraciones y aseguró que se sumará a la fórmula que su partido indique, una vez que haya concluido la convención de delegados (método de selección priista). Palabras más, palabras menos: “No me ayudes hermanito, a mí ni me cuelguen milagritos”. 

Lo dijo alguien que ostenta el capital político de la familia Rebollo en La Laguna. Huele a división en la geografía política de los Rebollo Mendoza, porque el único que decidió apoyar a los Herrera fue Ricardo. 


angel.carrillo@multimedios.com