Vertebral

Nada nuevo

Y todo es igual que hace uno, dos o tres años (señal de que me estoy convirtiendo en veterano de los medios de comunicación).

La verdad es que no encuentro diferencias en las campañas políticas que recién comenzaron, a las experimentadas en el pasado.

El fenómeno se agrava más debido a que en la Comarca Lagunera se desarrollan comicios prácticamente todos los años, cuando no tenemos que elegir alcalde, hay que salir a votar por el nuevo gobernador o por la renovación de los Congresos. Incluso las mismas caras, nada nuevo: Jorge Zermeño y José Refugio Sandoval... de la chiquillada igual, nada sobresaliente, Miroslava Sánchez Galván de Movimiento de Regeneración Nacional, Francisco Javier Alba Romero, del PT, así como del PRD, María Elizabeth Estrada Macías, de Movimiento Ciudadano, Federico Sáenz Negrete... La única gran sorpresa la dio Alfonso Tafoya Aguilar, otrora paladín del Partido Acción Nacional, un hombre muy valioso para el blanquiazul, más en tiempos electorales y ahora abanderado del Partido Nueva Alianza. 

Tafoya Aguilar fue Secretario del Ayuntamiento en la administración de Guillermo Anaya Llamas y no solamente aportó esfuerzos para ese clan, sino que “se escupió la mano” en varias contiendas en La Laguna, incluso en las de Durango... De pronto se cansó de la codicia, de aquella que ha obligado a otros a irse: “Nada más se dan oportunidades entre ellos mismos”, ha señalado en varios momentos.

En fin, la única novedad la están ofreciendo las redes sociales y como no hay un marco legal que regule el uso de este medio, pues se están “dejando caer”.

La mayoría aprovechó para crear una página en Facebook y “subir” sus actos proselitistas, las visitas que hacen a las colonias de su distrito, los saludos “mano a mano” y uno que otro video con gran carga emocional, presumen “la gran simpatía” que les profesa el electorado y “las ganas” que la ciudadanía tiene por que cada uno se convierta en su próximo representante legislativo, bueno sería conocer de primera mano, las visiones verdaderas que tiene la gente de las figuras políticas. 

Por otra parte el Instituto Nacional Electoral cada año “afina” sus candados, cada elección tiene nuevos modelos de fiscalización, a últimas fechas el INE ha reforzado sus controles en los medios de comunicación, tanto, que nos ha obligado a “pensarla dos veces” antes de mencionar siquiera algún nombre, partido político o entrevistar a los personajes de la vida pública de la región... En un descuido, hasta la concesión “anda en juego”. 

Si de verdad el INE se quiere legitimar como un órgano confiable, debe “cerrar la pinza”, debe concluir lo que inició. Una parte es organizar un proceso electoral, pero ¿Y luego? Nombra a los ganadores y desaparece hasta la próximo contienda, es decir, nos deja a nuestra suerte con las figuras que resultaron ganadoras de los comicios en cuestión.

Sería interesante que el mismo INE generara una Fiscalía que supervise y audite el desempeño legislativo y que, con instrumentos como el referéndum, la revocación de mandato o incluso la reelección, castigara o premiara a los nuevos representantes sociales. 


angel.carrillo@multimedios.com