Vertebral

Los niños del poniente

Hace apenas algunos días, el alcalde Miguel Riquelme inauguró la primera etapa del complejo cultural y deportivo La Jabonera. Definitivamente esa ceremonia fue distinta a las otras, ya que acudieron no solamente priistas destacados del municipio y estado, llegaron personalidades de otros ámbitos políticos como el recién nombrado coordinador del grupo parlamentario del PAN en la Cámara de Diputados , Marcelo Torres Cofiño y Fernando Simón Gutiérrez, ex diputado panista en la pasada legislatura de Coahuila.  El motivo fue que ambos, desde sus trincheras bajaron recursos o colaboraron de alguna forma para concluir este proyecto. 

Lo meritorio del relato radica en que la unidad deportiva La Jabonera se encuentra situada en un lugar en el que hace siete u ocho años era imposible ingresar, la delincuencia tenía como “base de operaciones” todo el sector poniente de la ciudad. Colonias como La Polvorera, Antigua Aceitera, Primera y Segunda Rinconada, San Joaquín, La Durangueña, Morelos y otras más estaban en manos de grupos delictivos y era en esas calles donde diariamente se presentaban enfrentamientos armados, ajustes de cuentas y demás actos violentos. Fueron siete u ocho años de desatención social... Dónde quedaron los niños del poniente (ahora adultos jóvenes), qué situaciones no verían en esas calles, qué otras aprenderían... En definitiva, los olvidamos, preferimos desaparecerlos del imaginario social, el poniente no existió. 

Con la puesta en funcionamiento de La Jabonera, cientos de niños y sus familias han convertido esas instalaciones en un punto de reconocimiento, ahí se volvieron a encontrar, a ver las caras, son familias que están buscando espacio en el tejido social, se quieren volver parte de la región. 

A este fenómeno social hay que agregarle los marcados niveles de pobreza, la falta de oportunidades y el estigma que representa, para los habitantes, venir de ese sector de la ciudad. 

En las primeras declaraciones del alcalde Riquelme sobre La Jabonera, se refería a un problema casi paralelo al arranque de operaciones del centro cultural y deportivo, los niños que acudían a tomar cursos de natación o atletismo no contaban con equipo suficiente para desarrollar las actividades, se trata de pequeños que con trabajos estudian, por lo que representaría “un lujo” tomar clases en la piscina o bien participar en un equipo de carreras a campo traviesa.  Simplemente no tienen un traje de baño, lentes, gorra, toalla y mucho menos tenis adecuados. 

Por esta razón, Multimedios Laguna emprendió una colecta de estos artículos a través de su programa de asistencia social Actuemos Juntos. Creemos que un niño o joven lejos de las inercias que se ofertan en las calles, es un delincuente menos del que habrá qué preocuparse. 


angel.carrillo@multimedios.com