Vertebral

Los “necios” de Moreleando

Ocurrió en octubre de 2012... Locatarios y vecinos de la avenida Morelos, no esperaron que el ayuntamiento les resolviera la reparación o eventual reposición de luminarias en el sector, se coordinaron, hicieron actividades, recaudaron fondos y lo hicieron: Instalaron algunos arbotantes en las oscuras calles del centro de la ciudad. La noticia trascendió y de inmediato se convirtió en tema nacional. Esa iniciativa generó que, al cabo de un mes, (particularmente el 10 de noviembre) se concretara el primer Moreleando, que no era otra cosa que la materialización de la participación ciudadana, los habitantes de un sector de la población preocupados por su entorno, tomando acciones por remediar lo que a su juicio estaba equivocado o mal ejecutado. El siguiente fin de semana, Moreleando estará cumpliendo dos años desde su creación y es importante detenerse en el camino y conocer la forma en la que este grupo opera, para escalarlo en otros círculos poblacionales.Son ocho “necios” entre ellos Elías, Jorge, Gustavo y Sócrates, cada uno con historia particular, con una manera distinta de ganarse la vida, de desenvolvimiento social, de vida familiar, pero con el mismo gusto de preservar y hacer crecer el centro de Torreón. Es importante confesar que, en un inicio, no creí en su movimiento, me parecía separatista y hasta sectario, no me quedaba claro por qué sería importante para la autoridad, la opinión de un grupo de jóvenes hasta cierto punto “alternativo” que trataba de imponer su punto de vista con pronunciamientos subversivos en torno a una sola avenida de Torreón (la Morelos). Ahora mismo considero que la madurez, la permanencia y la misma necedad, los llevaron a colocarse como uno de los modelos ciudadanos más emulables y destacados del país. Moreleando propone una variada oferta cultural un sábado al mes: El mercado de arte y objetos, obras de teatro, danza aérea, hip hop y tambores, además de que grupos ciclistas usan este mini festival como punto de partida para sus rodadas. El pasado sábado durante el programa Cambios, pregunté a Elías y a Jorge, qué destino querían para Moreleando y para mi sorpresa no pretenden mucho, ahora mismo están ocupados en hacer que la actividad sea autosostenible, es decir, que no les cueste a los integrantes (entiendo que pagan cinco mil pesos en gastos de sonido y renta de señalética vial)... Iba más allá, cuando estuve en Beijing, cubriendo los Juegos Olímpicos, conocí el Distrito 798, un barrio al este de la ciudad. En el pasado el Distrito 798 era una gran fábrica que el gobierno y empresarios adquirieron para convertirla en una inmensa galería artística, aprovechando su infraestructura original. Creo que si los “necios” de Moreleando siguen por este camino, por ahí acabarán. Enhorabuena jóvenes. 


angel.carrillo@multimedios.com