Vertebral

“Ya ni joden”

Así dijo Javier Canales, uno de los camarógrafos de Multimedios Laguna cuando terminamos la grabación del programa Cambios con el polémico tema: Y es que apenas hace un par de días, personal de Simas Torreón tomó las instalaciones de la planta tratadora, que durante más de una década estuvieron en manos de Ecoagua. 

La “bronca” se remonta a 1999 (en tiempos de Zermeño en ese entonces alcalde) cuando el ex presidente Ernesto Zedillo (a través de Conagua) consolidó una exigencia a los municipios con cierta densidad poblacional, de construir una planta tratadora bajo el método de lagunas de oxidación. (Desde el inicio) Mala planeación administrativa y nula visión a futuro acompañaron el destino del proyecto que le fue asignado a Ecoagua. 

Dice el Secretario del Consejo de Simas, Félix Pérez Murillo, que el contrato voraz que firmó el municipio con la empresa ocasionó el dispendio de 500 millones de pesos y una deuda de igual monto a pagar en cinco años más... ¿Y la ganancia que la planta generaría? Estuvo descartada desde hace mucho tiempo, cuando nadie (literalmente nadie) se ocupó siquiera de “darse una vuelta” por el lugar para descubrir que el líquido final, no daba la calidad necesaria para su comercialización, es decir, la industria (consumidor último y generador de la utilidad) no permitiría que esa agua, con tan malos atributos, llegara a sus procesos, así que durante años no hubo flujos.

En tiempos de José Ángel Pérez, una de las épocas más oscuras en la operación de Simas Torreón, con una caterva de incompetentes al frente, se le inyectaron varios millones de pesos más a la planta tratadora (aún conociendo las condiciones contractuales y la omisión en los parámetros de la norma de salud) para alcanzar la calidad requerida por la industria... qué obtuvieron: Nada... ¡Ah sí! que los entonces responsables de Simas se compraran “seguros contra la incompetencia” (palabras más, palabras menos)... Y a la postre que algunos trabajadores como Petar Petrov, ganaran demandas laborales por el orden de 3.5 millones de pesos (que por cierto comenzó a cobrar hace apenas un año “el angelito”). Inició con Zermeño, pero nadie en las administraciones de Anaya, Salomón, Olmos y ya ni decir de José Ángel nos alertó del daño patrimonial que la situación con Ecoagua estaba causando, hasta que Miguel Riquelme, Xavier Herrera y el Consejo actual de Simas se percataron del desfalco de la empresa Ecoagua a los torreonenses y tomaron cartas en el asunto... ¿Aplausos? Creo que no, simplemente se pusieron a trabajar.

Y (como luego dicen en mi rancho) “pa´cabarla de amolar” cuando el municipio se le puso “perro” a Ecoagua, los administradores (ahora colombianos) le exigían TRES MIL MILLONES de pesos más para arreglar los “problemitas” que tenían las bombas y AHORA SÍ, que el agua diera el número que exige la norma oficial mexicana y con esto poder venderla a la industria. Señores del Consejo de Simas (incluído el Gerente): Están en un excelente momento para ser recordados como un grupo serio y honorable, deben salir y, con todas las argucias legales, “arrancarles” de las fauces, el contrato que nos ata con la feroz Ecoagua. 


angel.carrillo@multimedios.com