Vertebral

El ejemplo de Adolfo

Antes del miércoles, la verdad, evitaba las películas de Mario Moreno “Cantinflas” que se transmitían en el canal De Película, no me gustaba el humor tan blanco que el cómico mexicano manejaba en sus filmes, hasta el miércoles insisto. Conocí a Adolfo Franco ese día, un lagunero que desde muy joven se sintió atraído por la cinematografía, recuerda que en su casa había una enciclopedia de la historia del cine que se “devoró” en un par de días. Decidió estudiar Ciencias de la Comunicación en el ITESM campus Monterrey, al concluir sus estudios y gracias a su poder de negociación, comenzó con proyectos ambiciosos como Colosio, la vida del ex candidato presidencial y su trágico desenlace, hasta convertirse en coproductor de largometrajes como The perfect game, con un presupuesto de 12 millones de dólares. Ahora, el lagunero regresa a Torreón a presentar el último de sus trabajos, el que le costó 40 millones de pesos… La vida de Cantinflas. La visión que tengo hoy por hoy, en relación al trabajo del comediante es distinta, la valoro porque conozco su historia, de dónde viene, cómo construyó su carrera, aquella que lo llevaría hasta Hollywood, aquella que lo nominaría en dos ocasiones al premio Globo de Oro. El miércoles se desarrolló la premier de la película Cantinflas en el Teatro Nazas, a pesar de la inundación que causaron las lluvias en la esquina de Cepeda y Matamoros en el Centro de Torreón, los cercanos a Adolfo llegaron a la cita. Multimedios y Grupo Lala hicieron un pequeño homenaje a Adolfo, le reconocieron su trabajo y la posición en la que colocaba a la región en el cine internacional. Hice extensiva la invitación a mis hijas, las llevé para que conocieran una versión (de las muchas que hay) de la vida de la estrella cómica (Mario Moreno), pero también las llevé para que presenciaran la manera en la que se materializan los sueños, para que se convencieran de que ser idealista es importante, pero es más importante trabajar duro por lo que se quiere, Adolfo era un excelente modelo del esfuerzo que hay que imprimirle a los proyectos para cristalizarlos, dicen que los ejemplos siempre se afianzan en la memoria, cuando se hacen vivenciales. Adolfo Franco es un personaje que se mueve sin hacer aspavientos, de bajo perfil, la mejor forma, creo, para construir una trayectoria exitosa. Le auguro éxito en esta carrera, difícil para los mexicanos que deben abrirse paso entre los “gigantes” de nuestro vecino país del norte, aún así, Adolfo está en esa senda.


angel.carrillo@multimedios.com