Vertebral

Nunca estuvieron claros los “cómos”

Fue buen intento el que hicieron los jóvenes de la Universidad Iberoamericana plantel Laguna por apoyar la causa de los 43 normalistas desaparecidos en Guerrero. Durante la semana platiqué con ellos. Los líderes son estudiantes de la carrera de Derecho, pero convocaron a la ciudadanía en general, la idea era salir a las calles para exigir al gobierno que ubicara a los estudiantes. Me llama la atención que el movimiento se haya gestado precisamente en la Universidad Iberoamericana, donde los estereotipos nos indican que son “chavos nice”, que poco o nada les interesa lo que ocurre fuera del campus y la “party” del fin de semana. Me inquieta saber qué los mueve a manifestarse, a gritar por 43 estudiantes rurales que tienen ya varios días desaparecidos, qué opinan sus maestros y los directivos, no nada más los de la Ibero, sino de los ULSA o los del Valle de México, Tec de Monterrey y los de la misma Universidad Autónoma de la Laguna, de qué manera los tutores académicos pueden encausar estas ideas que han permeado en este sector de la población, si tomamos en cuenta que son menos los chicos que leen los periódicos o en general, que consumen contenidos informativos o editoriales... ¿Realmente estarán enterados de la realidad del conflicto de Ayotzinapa? En fin. Convocaron a una caminata silenciosa que partió de la Alameda Zaragoza y finalizó en la Plaza Mayor, los estudiantes de la Iberoamericana pidieron vestir de blanco (en señal de paz), portar una veladora y lo principal, que los que decidieran atender la invitación, lo hicieran sin afán bélico, no tolerarían mensajes subversivos, mantas con consignas en contra de nadie, gritos o protestas, solamente caminarían con las veladoras y finalizarían en la plancha de la Presidencia Municipal con un canto y un pequeño “performance”. Todo marchaba como lo habían planeado hasta que se unieron a este recorrido, algunos integrantes de FUNDEC (Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Coahuila) con lonas donde clamaban por la presencia de sus familiares, los organizadores de la caminata pidieron a los miembros del FUNDEC que quitaran las mantas o que se retiraran, ya que se trataba de un acto “pacifista”. Esto provocó una “alegata” entre ambos organismos. La única justificación válida, me pareció, la aportaron los integrantes de FUNDEC: Nosotros los apoyamos a ustedes cuando, en los medios de comunicación, pidieron la participación ciudadana y ahora nos corren... Los estudiantes solamente los invitaron (amablemente) a que se retiraran con todo y su lona... El concepto que perseguían, tanto estudiantes de la IBERO como las FUNDEC, era el mismo: Exigir que el gobierno ubique a mexicanos desparecidos, pero desafortunadamente ninguna de las organizaciones tuvo claro los “cómos”. 


angel.carrillo@multimedios.com