Vertebral

(Sin azuce) A los ejidatarios ya les tomaron la medida

Muchos años se ha mantenido el conflicto en el CBTIS 156 de La Joya. En principio, 240 ejidatarios están demandando a la Secretaría de Educación Pública el pago por cerca de dos hectáreas y media en las que instaló el plantel educativo hace ya bastante tiempo.
La misma historia: El Gobierno Federal incumple con el reembolso y los plazos, los campesinos se enojan, van e impiden el paso a la escuela y los alumnos pierden clases, incluso el tema resulta poco efectivo para los medios de comunicación.


De ninguna manera se trata de una provocación, pero a los ejidatarios, ya les tomaron la medida. La Secretaría de Educación sabe que lo más que llegan a hacer los legítimos dueños de las tierras, es prohibir la entrada de los alumnos al CBTIS 156, pero es todo, no dan para más.


Creo que el problema se podría solucionar con una determinación clara de los campesinos de La Joya, si poseen las escrituras de los terrenos ¿Qué les hace falta? Probablemente la intervención de un abogado feroz que lleve el caso hasta las últimas consecuencias. Realmente la operación es cosa de nada, son 240 personas disputándose 10 millones y medio de pesos, les tocaría algo así como 44 mil pesos a cada uno, lo triste es que ya costearon eso y más en el pago del inerte defensor, el desgastado y viejo juicio que emprendieron, las visitas a México y la burla e incapacidad de las autoridades ante el derecho que les asiste. A como van las cosas, seguramente esta generación de ejidatarios de La Joya no podrá ver una ganancia por la venta del predio donde se encuentra construido el CBTIS 156, probablemente sus hijos o nietos reclamen los 44 mil pesos, que con el paso del tiempo, se convertirán en “bicoca”.


Un par de alumnas del CBTIS 156 con quien recientemente platiqué, coincide en que al estudiantado le interesa un comino de quién son las tierras donde se encuentra edificada la escuela o por qué razón la Secretaría de Educación Pública ha ignorado y violado los acuerdos a los que han llegado. Lo que interesa a los jóvenes es que se saben retrasados en la currícula y eso lo pueden comprobar en los exámenes de admisión universitarios. En todo caso, los últimos que “la deben” son los chavos y curiosamente son los mayores perjudicados.


¿Y por qué no se cambian de institución? Pues porque representaría más gasto en camiones y tiempo, me respondieron las alumnas.


angel.carrillo@multimedios.com