Vertebral

2017, el año de los desencuentros

A finales de 2016 tomé una semana de vacaciones en la que, literalmente, me desconecté de todo. Siempre es bueno apartarse de la senda rutinaria para poner en perspectiva cualquier situación y así fue. 2017 no inició con la serenidad de años anteriores, la tranquilidad en las calles se transformó en una profunda respiración antes de que se desatara el caos y así ocurrió.

Lo he dicho en varias ocasiones, me parece atípico haber reportado tantas y tantas manifestaciones y más aún en esta parte del país. Generalmente estas marchas se saborean en Ciudad de México y el sur, sin embargo ,ahora el “gasolinazo” nos pegó a todos, nos dolió. El Presidente Peña falló en su estrategia de comunicación... Finalmente el alza de los hidrocarburos tenía que darse por un tema de estabilidad macroeconómica y no por un mero capricho recaudatorio, lo triste fue que retiró un subsidio y mantuvo un impuesto altísimo, el IEPS (Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios)... mala combinación.

Aunque el Secretario de Hacienda, José Antonio Meade hubiera aclarado que el “gasolinazo” no impactaría en el incremento en los consumos, la realidad la palpamos justo un par de días después. La Comisión del Autotransporte en el Ayuntamiento de Torreón sesionó (en lo oscurito) para aprobar las nuevas tarifas del transporte público de Torreón, cabe hacer mención que los concesionarios tenían dos años sin recibir ningún tipo de evaluación en los costos del pasaje y ahora, casi obligadamente tendrían que entrarle al asunto. Este periódico fue, por cierto, el único en enterarse de los acuerdos a los que llegó el municipio en cuanto a las nuevas tarifas, básicamente rondaría los dos pesos, es decir, en efectivo y sin ninguna clase de consideración, el costo pasó de nueve a 11 pesos, con tarjeta de 7.60 a 9.60 y preferencial de cinco a siete pesos.

Los transportistas se tuvieron que conformar con el incremento, de lo contrario estarían condenados a dejar las concesiones para que empresarios que “sí tengan lana” (como dijo el regidor Mario Cepeda) lleguen aceptando esas condicionantes.

Es triste este 2017, el panorama se antoja gris... La imagen del Presidente Peña Nieto ha caído a un 25 por ciento de aceptación, es decir, dos de cada diez mexicanos lo avala, el resto... Imagínese. A este asunto se agregan los bloqueos en carreteras federales, la toma de instalaciones de Pemex y en algunos estados del país (en Coahuila y Durango por fortuna no) saqueos...

¿Saqueos? Sí, saqueos. Me indigna que aprovechemos estos momentos tan desastrosos para convertirlos en circo y en anarquía... ¿La policía del Estado de México haciendo rapiña en el Centro Comercial? Sí, junto a los señores que llevaban pantallas en las camionetas disfrazados de Ironman.

Circuló esto a través de las redes (de lo poco):

“A ti, saqueador, vándalo, que hoy estrenas una televisión, una lavadora, que quizá leas esto desde tu nuevo celular o que amaneciste crudo por la cerveza que te robaste y bebiste anoche te pregunto: ¿Lograste bajar el precio de la gasolina? ¿Lograste que renunciara Peña Nieto? ¿Hiciste de tu país un lugar mejor? No y sabes por qué, porque no eres más que el triste reflejo del gobierno que tanto repudias”. Chíngale. 


angel.carrillo@multimedios.com