Vertebral

¿Qué el alcalde no se llama Luis de Villa?

Podría ser esta semana cuando la (todavía) directora del Instituto Municipal de la Mujer en Lerdo, Teresa González anuncie su separación del cargo debido a “intereses personales”.

Esa justificación seguramente estará plasmada en el boletín que envíe a los medios de comunicación, pero en el argot mundano, los motivos que orillaron a Teresa González a dimitir del cargo tienen fundamento en la intolerancia y hostigamiento laboral  a la que fue sometida... No es una contradicción violenta de la administración de Luis de Villa, que la Directora de un organismo que se encarga de atender agresiones hacia las mujeres, se sienta agredida y por consiguiente renuncie a su encargo. 

Y no se trata de “canonizar” a Tere González, seguramente la mujer tiene “lo suyo”, no en vano terminó de “la greña” con el Ingeniero.  

La solución era muy sencilla, los operadores políticos del alcalde Luis de Villa debieron prever que la relación de ambos personajes ya estaba desgastada, no se podían ver “ni en pintura”, él giraba órdenes insensatas a ojos de Teresa González, ahí se estaba gestando una hecatombe que nadie supo detener... Pobre alcalde, con ese equipo tan jodido. Cuenta la leyenda que un buen día, Teresa organizó junto con otros directores de área, un evento con más de 300 mujeres, dicen que nadie las acarreó con dádivas, que fueron por su propio pie a escuchar lo que el alcalde Luis de Villa manifestaría en torno a sus políticas de gobierno en el tema de género.

Y otra vez, los personajes oscuros cercanos al edil le susurraron al oído, le sembraron la idea de que ese acto era “el destape” de Teresa González como próxima regidora lerdense (como si la figura del regidor y más en un municipio como Lerdo estuviera tan bien cotizada)... Eso lo enfureció y ella, días después, le aclaró que no estaba detrás de esa posición y aunque lo estuviera, no podría ejercerla ya que no se encuentra domiciliada en aquel municipio, su credencial de elector tiene dirección de Gómez Palacio (motivo sencillo y contundente para desechar la posibilidad).

Hace unos días se negoció el finiquito de Teresa.

El contenido de estas pláticas lo conocían pocos, muy pocos: El alcalde De Villa, la Tesorera, el Secretario Técnico y la interesada, resulta que algunos medios de comunicación difundieron datos que se revisaron en la confidencialidad de estas reuniones, cómo llegaron a oídos de reporteros y columnistas... Seguramente de primera mano, desde arriba y las minucias se filtraron a través del Director de Comunicación Social, Alejandro Ramírez a sus “cuates” reporteros.Manejaron montos económicos, cuánto le tocaría a Teresa González ¿Se pondría sus “moños”? Porqué no dejamos que las autoridades y los estatutos legales absorban esta responsabilidad y mejor no nos preguntamos qué está ocurriendo en Lerdo. 

Antes creía que había personajes oscuros cerca del alcalde que ofuscaban la visión ejecutiva y política que, por obligación, debería tener... Pero, analizándolo bien ¿Qué no el alcalde se llama Luis de Villa? 


angel.carrillo@multimedios.com