Vertebral

Tirando la piedra… escondiendo la mano

Me escribió una carta César Pérez Chávez. “El día sábado 26 de diciembre del 2015, me encontraba laborando en Soriana Oriente aproximadamente a las ocho de la noche cuando me detuvieron agentes de la policía abordo de la unidad 35121, torturándome y ocasionándome lesiones en el cuerpo sin razón alguna.

Los policías argumentaron que estaba alterando el orden por lo que decidieron llevarme a la ergástula municipal. Hoy me encuentro pidiendo su ayuda para que se haga justicia”. 

En su carta, César Pérez expuso un caso de abuso policiaco, incluyó una denuncia ante la Comisión de los Derechos Humanos en la que revelaba actos de tortura por parte de las autoridades.

Al parecer se trata de un “viene – viene” que elementos de la Dirección de Seguridad Pública Municipal de Torreón “confundieron” con un ladrón… No es la primera vez que los “muchachos” de Adelaido Flores cometen este tipo de actos. 

Recuerde usted cuando un video-aficionado logró captar con su móvil, la detención de un hombre a bordo de una bicicleta en el centro de Torreón, el sujeto se negaba a ser detenido, lo que provocó que los agentes lo golpearan para subirlo a la patrulla… O el caso de Edgar Facio, el famoso vendedor de pays que fue detenido por los uniformados a las afueras de Home Depot por ofrecer sus productos a los clientes que salían de la tienda, en fin, han sido constantes los actos de abuso en los que han incurrido algunos elementos de la policía local, sin embargo también hay una constante en este tipo de situaciones: El temor de los ciudadanos que denuncian los abusos. 

En el primero de los casos, personalmente invité al noticiero que conduzco en Multimedios Laguna, al ciudadano que había sido detenido en aquella tienda comercial por los policías, quería exponer el caso y eventualmente, llamar al Teniente Adelaido Flores para que diera una versión oficial como Director de la corporación y, por qué no, dejar otro antecedente de las “travesuras” que cometen algunos agentes. 

Sin embargo, minutos antes de las siete de la mañana del lunes (hora y fecha exacta de la entrevista previamente pactada) la producción se comunicó con César para saber de él y así, sin más ni más, canceló la entrevista. Argumentó que tenía miedo de las represalias que la denuncia pública pudiera generar.

Entonces, para qué tomarse el tiempo de redactar una carta, llevarla a Multimedios Laguna, confirmar una entrevista, si al final del día vamos a “tener miedo de las represalias”, no sería mejor quedarse callado si no se va a concluir un acto de legítima denuncia.

Lo mismo ocurrió con Edgar, el vendedor de los pays y no sabemos cuántos casos más.  Insisto en que somos muy buenos críticos en las redes sociales, ahí donde el anonimato es muestro principal “escudo”, ahí sigamos… Tirando la piedra y escondiendo la mano. 


angel.carrillo@multimedios.com