Vertebral

Melodramáticos... ¿Y qué?

Ayer, Marcela Moreno y un servidor abordamos (en la transmisión del programa Cambios) la recaptura de Joaquín Guzmán Loera hace apenas algunos días. En la mesa estuvieron el catedrático Carlos Nava, el especialista en publicidad política Raymundo Tuda, el periodista Ángel Reyna y el director del IMPLAN, Eduardo Holguín.

Llegamos a una triste pero cierta  conclusión: México es un país “telenovelero”, y esa cultura popular está tatuada en todos los estratos sociales, nos gusta el melodrama y lo preponderamos incluso sobre los órdenes legales e instituciones. 

Cuando Guzmán Loera se fugó del penal de máxima seguridad, el presidente Enrique Peña Nieto estaba en Canadá (haría una escala antes de volar a Francia en donde encabezaría una serie de actos diplomáticos), ahí no hubo ningún pronunciamiento oficial, lo hizo (aunque de manera escueta) hasta su llegada a París, casi obligado por los medios internacionales. 

Cuando se concretó la recaptura, el Presidente  hizo “mutis”, prefirió dejar que el Secretario de Gobernación (Miguel Osorio) se “colgara la medallita” (¿Ese fue un mensaje?)... 

¿Revisó usted la manera en la que el Secretario Osorio Chong hizo el anuncio? Claro, fue en medio de un acto oficial, con la canciller Claudia Ruiz Massieu, el Secretario de la Defensa Nacional y otros personajes de primer nivel escoltándolo... Le pasaron un teléfono y leyó un mensaje enviado por Enrique Peña Nieto a través de twitter: “Misión cumplida: Lo tenemos. Quiero informar a los mexicanos que Joaquín Guzmán Loera ha sido detenido”.

Poco faltó para que sonara (de fondo) I don’t wanna miss a thing de Aerosmith y así haber completado el cuadro, la escena perfecta... El resto usted ya lo conoce... Las conversaciones del líder criminal con la actriz Kate del Castillo ¿Estaban enamorados? ¿Ella lo deslumbró, él a ella? ¿Fue Kate quien motivó su captura? Son situaciones que iremos descubriendo... en el siguiente episodio... 

Por supuesto que desde los más altos niveles de la política mexicana, hasta las profanas (en ocasiones) redes sociales transpiramos nuestra gloriosa y trágica cultura “telenovelera”, hubo comentarios, “memes”, opiniones que se generaron a partir de la recaptura de Joaquín Guzmán.

Hubo quienes aseguraron que el gobierno de Enrique Peña Nieto lanzó una “cortina de humo” para acallar las voces que exigían la aparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa o la depreciación del peso mexicano frente a la divisa estadounidense... Pobres de nosotros, extraviamos el rumbo de lo que realmente importaba (al menos mediáticamente): Qué haría la justicia mexicana con El Chapo, porque si no mal recuerdo, el capo tiene varios pendientes con la justicia “gringa”, mismos pendientes que lo llevarían a la extradición... Qué le vamos a hacer, así somos y así disfrutamos de los desenlaces, aunque suframos o aunque nos alegremos, así nos gusta ser... melodramáticos ¿y qué? 


angel.carrillo@multimedios.com