Vertebral

Mal y de malas

Mariana ya no quiso ir a la escuela, el miedo y la vergüenza se lo impidieron. Ahora (dice su mamá) que ya no quiere ni salir de su cuarto, come poco y está triste. Tiene 13 años y cursaba el primer grado en la Secundaria Técnica 75 de Gómez Palacio. Aquel día, un grupo de estudiantes grabaría el momento en el que una de ellos golpearía a Mariana, lo subiría a las redes sociales: “A ver qué pasa” (en un descuido y se hacían famosos por los “likes” en Facebook). Quedan de manifiesto varias anomalías del sistema: Ausencia y omisión por parte de las autoridades de la escuela secundaria, desconocimiento y burocracia en la Subsecretaría de Educación en Gómez Palacio, en fin, la única perjudicada resultó ser Mariana, con la golpiza y humillación que recibió de sus compañeros y la pasividad de los que, se supone, deberían garantizar su permanencia educativa. El Bullying es un término que se acuñó para definir el abuso que reciben algunos alumnos (generalmente los más débiles) por parte de sus mismos compañeros de clase, el fenómeno siempre ha existido, nada más que antes, los abusos se resolvían de otra forma. Ahora “la cosa” es más sofisticada, la Secretaría de Educación, con aires de pomposa innovación, perfiló campañas de promoción “anti-bullying”... El término se hizo general. El tema es que el proyecto se quedó solo en campaña publicitaria y no se respaldó con un esquema eficaz.Tuve la oportunidad de platicar, en el Telediario Matutino, con Ana Patricia Tapia la directora de la Técnica 75... Llegó a Multimedios con varias personas acompañándola, como si se tratara de una comitiva política. La directora se mantuvo siempre a la defensiva, justificando en todo momento la pasividad de su actuación, la de los maestros y prefectos. Aprovechó el foro para anunciar que en el plantel se ofrecían cursos de guitarra, fútbol y talleres de equidad de género (información exánime para la charla en cuestión). A un costado de la cámara dos, la que opera Jorge Valenzuela, se apostó Lucero Favela encargada de Comunicación Social de la Subsecretaría de Educación en la Laguna de Durango, mal y de malas escribía notas para que el camarógrafo se las pasara a la directora, una práctica usada con políticos en medio de un debate,  no con la responsable de una escuela, que en teoría debe dominar los asuntos que ocurren dentro de las instalaciones a su cargo. Al finalizar la entrevista, salió el grupo enardecido, iracundo... No se trataba de ir a expiar culpas al noticiero, se trataba de que informaran las acciones que se tomaron a partir del hecho, acciones que nunca emprendieron. La declaración que se llevó la semana fue la de Ana Patricia Tapia, directora de la Secundaria Técnica 75: “Los involucrados en este caso están mal académicamente, la niña agredida tiene seis materias reprobadas. Cambiar de escuela fue voluntad de ella”.  Es decir, nuestros hijos deben tener excelentes calificaciones para que no sufran abuso escolar, “chale”...  


angel.carrillo@multimedios.com